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from marcel
Publicación de prueba.
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from hijodelagalaxia
la primera vez que oí hablar del Shabbath fue cuando hice mi primera comunión: se hablaba de un día de reposo que se celebrara debido a que el dios bíblico descansó en el último día de la creación. en el mundo de la academia se escucha mucho el término “año sabático” para referirse a un año sin clases pero con paga.
no fue sino hasta este año que volvió a mi atención lo del shabbath gracias a una serie de nesflis que se llama “Nadie quiere esto”. es una serie palomera, pero algo que resaltó mucho para mí fue la centralidad que tiene el shabbath para el pueblo judío, a diferencia del catolicismo que aunque lo menciona no es obligatorio celebrarlo -creo que todo en el catolicismo es opcional al final del día-. lo que más me llamó la atención del shabbath fue que lo describían como un día de descanso, pero no a la manera del fin de semana capitalista en donde uno descansa para regresar a trabajar y que le exploten. el shabbath era otro tipo de descanso, del tiempo habitual, pero también era un tiempo para reconectar con la familia y con el dios hebreo, por supuesto.
en este punto debo aclarar que no profeso ninguna religión ni creo fervientemente en el dios de ninguna de éstas. ¿entonces cómo se me ocurrió celebrar el shabbath dadas estas circunstancias? por estos mismos días había estado leyendo y encontrándome muchas cosas sobre los jardines digitales, el neoludismo, la “descomputarización” de la vida, la lucha contra los algoritmos y un largo etc. ver la serie fue el punto de partida para plantearme la posibilidad de “secularizar” -a falta de una mejor palabra- el shabbath. ¿cómo sería celebrar desde un punto de vista no religioso, pero sí espiritual, un evento parecido al shabbath? entonces comenzó mi investigación sobre este día para lxs judíxs.
hubo cosas que descubrí que incorporé a mi propia celebración y perspectiva del shabbath:
el shabbath comienza el viernes cuando anochece y termina cuando anochece el sábado, es decir, que el “día” no se concibe desde el tiempo habitual productivo, sino siguiendo un poco las indicaciones del sol. me gustó la idea de que el tiempo no tiene que estar enclaustrado en la nomenclatura habitual de las 24hrs. sino que el mundo natural que nos rodea define cuando inicia y termina un día. así que, esto si lo mantuve de la celebración original.
hay muchas prohibiciones relacionadas con el trabajo, y lo que se puede y no hacer. en esta parte no sigo el shabbath como se debe porque me da pereza seguir todas esas prohibiciones, por un lado, y por otro porque no me hacen sentido para lo que yo quiero con mi propia celebración. lo que decidí fueron dos cosas: no hacer ningún trabajo físico ni mental pesado y no usar nada digital. mi familia y amistades saben que durante este periodo mi celular estará apagado, y que tampoco usaré la computadora ni nada por el estilo. tengo un teléfono fijo en caso de alguna emergencia al que me pueden marcar. lo que me lleva al siguiente punto:
leí en varios lados que el shabbath es también una forma de usar el tiempo para reconectar con personas, con nosotrxs mismxs o con dios. como yo no creo en dios, me planteé reconectar con el mundo natural que me rodea. entonces, durante mi propio shabbath hay tres cosas que suelo hacer e intercalo dependiendo de las circunstancias y mi estado de ánimo:
a) Pasar tiempo a solas en casa: cuando decido pasar tiempo a solas en casa evito salir lo más posible. aprovecho este tiempo para reconectar conmigo mismo, a veces sólo tumbado en cama reflexionando sobre lo que sucedió en la semana -un punto que tocaré más adelante- o simplemente siguiendo mi respiración. reconectar con unx mismx me parece que es algo que a veces debido a los ritmos de vida y de trabajo nos pasa de largo. b) Pasar tiempo con mi familia o mi pareja: reconectar con las personas que nos rodean es una oportunidad increíble, sobre todo porque muchas veces nos olvidamos de acercarnos a personas que a lo mejor ya no son tan parte de nuestra vida. aprovecho este tiempo para acercarme a mi familia sin la mediación de lo digital, es decir, tiene que ser todo presencial y pidiendo respetuosamente que se evite el uso de celulares u otros dispositivos. con mi pareja, suele suceder que hablamos por horas de temas variados, cosas que tal vez en la semana no pudimos comentar. enfrascarse así en una conversación es algo que difícilmente se puede hacer en otros días de la semana pero también creo que es algo que se ha perdido gracias a las excesivas mediaciones digitales. c) Reconectar con la naturaleza: acercarme a espacios naturales es algo que he hecho durante el shabbath. trato de que sean lugares cercanos porque lo que evito en el shabbath es desgastarme mucho físicamente. a veces esto puede implicar simplemente dedicarle más tiempo a mis plantas o contemplar el paso de las nubes o poner atención al canto de los pájaros.
4) leí también que el shabbath es un espacio de reflexión sobre lo que hemos logrado en la semana. tengo algunas preguntas ya hechas para cuando termina el shabbath escribir en mi diario y reflexionar sobre la semana: ¿fui lo suficientemente generoso? ¿fui consciente de lo que comí durante la semana? ¿cómo traté a mi cuerpo? y preguntas por el estilo. suelo cerrar el shabbath con un baño de agua caliente y la escritura de mi diario respondiendo a esas preguntas. todo eso me ayuda a iniciar la nueva semana o un nuevo ciclo de 7 días con una perspectiva más consciente.
5) y finalmente creo que uno de los beneficios que busco con esta celebración ha sido la reapropiación de mi propia autonomía cognitiva. se habla mucho de la economía de la atención, y la manera en la que yo lo interpreto es que el capital busca apropiarse de nuestras funciones cognitivas para que éstas estén alineadas a su lógica. mucho de eso tiene que ver con nuestra percepción del tiempo como lógica productiva dividida en minutos, horas, segundos, los cuales tienen que ser maximizados y eficientados en todo aspecto de nuestra vida. trato de escapar a esa lógica y sentir que el tiempo que dedico a mi shabbath es sagrado, que no es el tiempo del capital, y para ello, también me propongo no mirar el reloj durante todo ese periodo -a menos que mi shabbath en turno implique encontrarme con alguien a cierta hora-.
nada de esto es perfecto. hay días en que me he sentido muy mal y he necesitado mirar alguna película para sentirme un poquito mejor de ánimo. mi shabbath no es perfecto, y como no es un pacto con dios, como lo es en el caso del pueblo judío, puedo hacerlo sin ninguna culpa. el pacto es conmigo.
y como esto no es blog de auto ayuda no escribo esto con la finalidad de venderle a nadie un nuevo método de crecimiento personal, sólo quería compartir un poco de lo que he estado haciendo con ustedes, pero también, ordenar con palabras un poco lo que ha significado para mí integrar una celebración religiosa a una vida no religiosa, pero sí profundamente espiritual.
from El Barrizal

“Prefiero ser un cerdo a ser un fascista”, decía el personaje creado por Hayao Miyazaki y Studio Ghibli, convertido en símbolo del antifascismo por la izquierda. Un meme que sacar a relucir en redes sociales cuando la sombra del fascismo asoma amenazante. Más allá de las intenciones del autor dentro de la historia, las implicaciones de creerse esta frase fuera de ella, sin convertirla en un eslogan vacío – como ya sucede –, son más profundas si realmente tomamos en serio el valor de las palabras y nos tenemos por antifascistas y anarquistas.
Siguiendo con la cultura popular y tomando lo que dice el personaje de Tilda Swinton en la película Okja:
¨Todo es comestible. Todo, menos los chillidos.”
¿Quién es el cerdo si no uno de los animales no humanos que más sufre la barbarie del fascismo a través de la industria cárnica? Tras los muros, alejados y escondidos, sus cuerpos son tratados como una fábrica de alimento en sí mismos; después de padecer lo innombrable, son asesinados a los 6 meses o a los tres o cuatro años si su función es traer al mundo más “alimento”, hasta que su capacidad reproductora disminuya y sean también enviadas al matadero. La vida, en esos seis largos meses, es un tormento solo apaciguado levemente – si tienen suerte – por el calor de un rayo de sol mientras son transportados al matadero. Y esto sucede constantemente, no solo con cerdos, millones de cuerpos no humanos a los que se les arrebata su voluntad, su libertad y su vida. Eficiencia industrializada del asesinato, fascismo en estado puro.
Desde dentro del entramado material y privilegiado del Norte Global, y bajo una postura antifascista y anarquista, encuentro una contradicción muy fuerte en financiar – o tolerar – todas estas estructuras de dominación y opresión que nos harían arder de rabia si se tratara de animales humanos. ¿No deberíamos estar preguntándonos por qué trazamos una línea entre lo humano y lo no humano? En lugar de ver a los cerdos (y a los demás animales) como simples productos, ¿por qué no entenderlos como personas con otro cuerpo, con su propia perspectiva del mundo? Una visión radical que desarma la jerarquía ontológica que nos autoriza a explotarlos y que ya nos enseñan los pueblos originarios amazónicos.
¿Por qué nuestro antifascismo y anarquismo tienen un muro antropocéntrico que los rodea, una frontera que, una vez traspasada, parece ponernos a favor de la opresión, la discriminación y la jerarquía más abyecta? A la mierda todas las fronteras.
“Prefiero ser un cerdo a ser un fascista”. La realidad es que hemos invisibilizado tantísimo la situación de los demás animales que no solo no lo preferimos, sino que ya somos los fascistas de esa frase.
Hagamos realidad la ficción; pensemos por un momento en que la maldición de Marco Pagot no solo fuera ser un cerdo, sino ser consciente de su condición dentro del capitalismo, sufrir la discriminación que sufre su especie y ver el posicionamiento humano sobre su persona; como si ser un cerdo fuera algo malo, tan solo un poco mejor que ser un fascista: ¿Cómo vería que un puñado de humanos alzaran una bandera contra el fascismo con su imagen? Los mismos humanos que tienen montada una maquinaria asesina bien engrasada y financiada para matar a su especie y comérsela.
¨Todo es comestible. Todo, menos los chillidos”. Quizás cuando compartamos esa imagen deberíamos dejar que esos chillidos resuenen en nosotres y se conviertan en acción; podríamos tomar el lugar del cerdo y solidarizarnos con su padecimiento, luchar a su lado, combatir al fascismo en todas sus formas, no aceptar la jerarquía que define a los no humanos como inferiores o descartables – con el peligro que eso conlleva también para ciertos cuerpos humanos – y desobedecer las lógicas de la animalidad.
Y quizás diréis: “¿No estás exagerando un poco solo por un meme?”, y puede que tengáis razón, pero ya avisé en el título que iba a despotricar.
from Niebla politik
No sé ustedes, pero estoy cansado. Cansado de que la sociedad mire hacia otro lado cuando estamos siendo testigos de un genocidio en directo. Cansado de esperar a que se produzca un cambio hacia un postcapitalismo donde el bienestar colectivo, la vida digna y el equilibrio ecológico sean mandamientos. Cansado de vislumbrar cómo nos dirigimos sin freno hacia el suicidio colectivo en aras del desarrollismo religioso cuyos mantras de crecimiento económico van a misa. Cansado de que los pocos espacios de resistencia que permanecen quedan atrapadas en la telaraña de los amos del cortijo, es decir, el poder financiero. Ante este contexto de pesadumbre inextinguible me pregunto: ¿Qué opciones nos quedan?
Resulta una buena pregunta cuya respuesta no sabría encontrarla de manera precisa. Algo que he aprendido es que no existen fórmulas mágicas para resolver problemas tan complejos, tan anquilosados dentro de una hegemonía erigida bajo una mirada colonial, capitalista y patriarcal. La desobediencia civil, por ejemplo, sería una buena opción para Hannah Arendt, pero actualmente esa vía no es suficiente. Las protestas pacíficas, aun siendo legítimas y simbólicas, han quedado ensombrecidas frente a la sociedad de la inmediatez, la cual busca el mayor impacto en el consumidor. Para generar ruido se requiere de algo más directo.
Toda acción conlleva una reacción, así es la política. Y qué hay más directo que el uso de la violencia. Me refiero a las huelgas, las protestas, el vandalismo, los actos violentos localizados, los sabotajes. Cuando invoco estas formas de resistencia no necesariamente aludo a la violencia física contra alguien, sino a sus múltiples expresiones: simbólica, económica, material. La violencia siempre debe ser el último recurso frente a una situación desesperada. Ya lo hemos visto en diversos contextos históricos, en los que la resistencia armada o las revoluciones fueron los únicos caminos ad hoc para transformar la realidad política, social y económica. Desde la Rojava kurda hasta la resistencia anticolonial que propició la independencia de países árabes como Egipto o El Líbano. Incluso, sin ir más lejos, actores considerados terroristas desde el marco de occidente emergen como expresiones frente a ocupaciones prolongadas, lo cual no exime sus actos de crítica, pero exige una comprensión contextual.
Cuando somos testigos de una estructura política corrupta, belicista, cínica y amiga de los grandes capitales, la opción de la revuelta popular queda abierta en la medida en que esa gota colme el vaso. Ya han goteado muchas lágrimas. Ya ha goteado mucha sangre y sudor. Siento que esa gota está a punto de rebosar nuestra paciencia colectiva, de activar nuestro afán de libertad y resistencia. No sé qué lo provocará, ni tampoco cuándo ni dónde, mas el momento está cerca. Tanta violencia ejercida contra inocentes tiene un precio muy elevado. Sé que, tarde o temprano, el monopolio de la violencia legítima caerá por su propio peso.
En ese instante, al menos, tendremos una posibilidad de construir un nuevo paradigma -esperemos que mejor que el anterior- de forma colectiva. La construcción de los cimientos de lo destruido, de lo que fue, será una tarea ardua que dependerá de nuestra capacidad de comunidad y organización a través de asambleas ciudadanas, redes horizontales o comunas. Dejaríamos atrás la opresión, la autoridad, el clasismo, la competitividad y el desprecio a la vida. Por eso, la libertad, la cooperación, la igualdad y la dignidad deberán ser principios inseparables si queremos lograr una liberación colectiva. Ya lo decía César en el Planeta de los Simios: “Simio no mata simio, Simios juntos fuertes”.
from hijodelagalaxia
Crecí en los 90's. Soy parte de la generación que creció cuando el internet comercial comenzaba a llegar a nuestras computadoras personales. Tuve la oportunidad de tener un Tamagotchi, jugar el SNES sin un emulador en la televisión de casa de mis padres, grabar un casete directo de la radio y que lo virtual terminase en cuanto apagaba la compu o la tele. No podía llevar todo ese mundo virtual a la calle. Todo eso se quedaba en el espacio privado de mi casa.
Con la llega de los smartphones debo admitir que estaba muy emocionado de poder llevar lo virtual a cualquier parte a la que yo fuese. Seguir una conversación desde cualquier lugar, en cualquier momento y cuando yo quisiera. Revisar mis redes sociales, estar atento de cualquier novedad que subiesen mis amistades a sus muros de Feisbuk; la clave estaba en poder hacerlo en cualquier lugar en cualquier momento.
Las BigTech siguieron creciendo y el mundo de las redes sociales empezó a cobrar más relevancia en la vida de las personas. Incluso mis padres, que nunca se habrían interesado en Hi5 o hacerse una cuenta en un foro online, ahora eran más adictos al uso de redes sociales que yo.
Comencé a cansarme mucho del efecto que las redes sociales estaban teniendo en la manera en que nos relacionábamos todas las personas fuera de esas redes. Desde personas que en una fiesta estaban todo el tiempo mirando su celular, fingiendo que estaban presentes pero con su atención puesta en otro lado. También personas que sentían la necesidad de registrar todo lo que hacían en foto o video, mandando notas de voz a otras personas narrando lo que pasaba en su vida en tiempo real y un largo etc. de actitudes que, a pesar de haber crecido con la virtualidad, me parecían extrañas y cansadas.
Y que decir de las consecuencias que todo esto tendría en el mundo laboral. Por un lado, el que personas del trabajo con las que apenas uno cruzaba palabra de repente fueran “amigxs” en Feisbuk o seguidores en otras redes, pero también el hecho de que redes como Watsap dieran la impresión que todxs teníamos que estar disponibles para el trabajo cuando fuera y en donde fuera.
Afortunadamente hoy día no tengo un trabajo que me requiera tener Watsap ni un jefe. Y eso en gran medida me ha llevado a que tenga mi móvil apagado casi todo el día, salvo cuando necesito un taxi de aplicación o alguna cosa inmediata. A medida que he tenido apagado mi móvil más ha sido evidente para mí el cansancio que ahora me provocan los mundos virtuales, especialmente los de redes sociales y apps de mensajería instantánea. Incluso aquellos que son descentrados, como Mastodon, o chats XMPP. No es que no use estos últimos de vez en vez, pero lo que me cansa es la dinámica en que nos pone lo virtual, por más ético que sea el diseño de las plataformas que usamos.
He tenido una cierta urgencia de “realidad”. De sentir que los espacios que habito no son virtuales. Por una parte, una de las cosas que más me dan lata últimamente es el flujo excesivo de información. Cuando navego en Mastodon, leo 5 toots y siento que ya fue demasiada información en formato virtual para un sólo día. Esto no me pasa, por ejemplo, leyendo un periódico o un fanzine. Es cosa muy extraña, porque ese hastío de información sólo me da cuando el formato es virtual. Ver palabras impresas en físico, por alguna razón que todavía no sé explicar, me permite leer sin sentirme saturado.
Hoy día cuando voy en el transporte público y veo a la mayoría de las personas enfrascadas en su móvil me da una sensación de extrañeza. De sentir que son cuerpos que están junto a mí, pero cuya mente y atención están en un espacio que para mí es muy cansado. Tampoco quiero mentir: hay espacios virtuales que disfruto mucho. Seguir ciertos blogs y leer lo que publican sus autorxs me da mucha alegría, aunque no pueda leer tantas entradas en un sólo día. A lo mucho 2.
Creo que para mí hay una añoranza de recuperar espacios físicos que se han perdido a raíz de la pandemia, pero también a raíz, aunque no estoy seguro, de una estrategia de Estado de disolver lo público como lo conocíamos hace ya unos buenos años. No es que estos espacios hayan desaparecido por completo, pero definitivamente escasean, y muchas personas han optado por priorizar lo virtual frente a lo presencial en sus espacios.
Siento que todo esto de las redes, sean estas centralizadas o no, para mí es como estar en una plaza pública y cada persona ahí presente quiere llamar tu atención, aún si lo que dice no es de tu interés. Muchas redes fueron creadas de esa manera, para atrapar nuestra atención independientemente de su estamos interesadxs, si ese contenido nos hace bien o no, etc.
Hoy día estoy más tranquilo sin tener ninguna red centralizada, ni apps de mensajería instantánea. Como muchas personas han escrito en los últimos años, el regreso al uso del correo ha sido un buen giro para personas que buscamos habitar lo virtual con más calma y “naturalidad”, lo que sea que eso pueda significar. Para mis padres, ha sido agregar el teléfono fijo de mi casa para marcarme cuando necesitan algo. Escuchar su voz de manera directa y orgánica, y no mediante una nota de voz un poquito ensayada, me hace sentirles más cerca aún si están hablándome a la distancia.
Sé que hay muchas personas cuyo activismo actual es hacer de lo virtual un espacio más habitable, colectivo y ético. La verdad me parece una lucha muy necesaria. Pero yo simplemente estoy muy cansado de los mundos virtuales. Los visito de vez en cuando, y claro que disfruto ver lo que personas desde enfoques de la smallweb y espacios hacker hacen de manera creativa. Pero yo no puedo estar con la misma constancia que otras personas.
Estoy muy cansado de lo virtual. Extraño la proliferación de espacios presenciales.
from poesiagalactica
Soñar y pasar de un momento a otro sin darse cuenta. Anclarse a la liposucción del sueño. Ritmos; cadencias. Un todo tropical bañado en líquenes. Tropelías y una vieja casa en el campo; te vi & mis ojos se salieron de sus órbitas planetarias.
Nos embriagamos. Los techos se hicieron inmensos, altos. Sincronía de cuerpos y el esmalte de tus uñas: una fragata. Un entendimiento soberbio. Entre libros descubrimos un gusano tapizado de vidrios. Como esas piedras volcánicas en el camino que lleva a la iglesia. Que triste es vivir.
Y cuando miraste tu mano leí todas las líneas y capilaridades que van de la primera de tus venas al miocardio rizomático de tus entrañas vivas. Vísceras, dijiste. Tímpanos, afirmé. Cromático, dice el diccionario.
Siempre quise un desarmador como éste, en tres dimensiones y con espigas en la punta. No encuentro entre todas estas páginas algo que se asemeje a las comisuras de tus labios. Cayó el sonido del vacío y me extendiste una jícara de aguas coloridas. Una rabieta.
A mi lado una sávila y la oscuridad de sombras y de luces tenues. Cantares y recetas médicas a bajo costo. Rostros de gatos mirando por el ovillo de la puerta. Los azulejos se pintan solos de un azul disfórico. Las chinches.
Tachuelas que se fijan a las paredes de tu cuarto. Una moto va pasando y las quejas de siempre: Sonidos tan terribles; me deshacen los párpados. Hace años que no parpadeas desde que el polen de la primavera radioactiva te cegó casi para siempre.
Las palabras no sirven de nada. Busca una palabra y hazla tuya, cárgala a cuestas como cruz, como caverna. Las sombras que proyectas son como dedos angustiosos por tocar la piel, tu piel, nuestra piel.
Apaga el televisor. No hay más imágenes que las de tu sueño. Las antenas de la ciudad menguan, discurren en silencios. La ciudad se queda callada. Un estornudo se escucha como un látigo, un eco criminal que desata sus angustias sobre nuestros cuerpos.
from Mohamed Samir Abdassamia | محمد سمير عبد السميع
Prima Nakba 1948
Immaginate Se costruissero Uno Stato Sulla vostra terra
Immaginate Se venissero Con dei carri armati A demolire I vostri ulivi Le vostre case
Immaginate Di correre Nel pieno della notte Con la vostra nonna Sulle spalle
·
Immaginate Di essere rinchiusi In un campo Di sterminio A cielo aperto
Immaginate Di nascere In un campo Profughi
Immaginate Di conservare Ancora La vostra chiave Di casa
Immaginate Di ereditare Questa fede Di Giustizia
Immaginate La rabbia La fierezza La voglia Di cambiare L'apatia Del mondo Che ha reso Tutto questo
Reale
·
Poi immaginate Il risveglio...
·
Immaginate Il suono Dell'oud Palestinese
Un eterno Eco Tra le sponde Del Mediterraneo
Che denuncia La Catastrofe Che continua
·
Prima Nakba 1948
from Mohamed Samir Abdassamia | محمد سمير عبد السميع
La Causa
Io non credo Che questa sia La Fine
Non può essere La Fine
Fintanto che Ci sarà Unə Palestinese Nel mondo O unə alleatə Non sarà la Fine
Torneremo Ricostruiremo Stiamo già Ricostruendo...
Perché La Causa... Neanche con tutte Le bombe Del mondo Puoi uccidere La Causa
·
Ho sentito parlare Di Bisan La giornalista
È rientrata Nella sua casa E con quel poco Che ancora le resta Sta preparando Il suo salotto
La Fede è grande
from marcel
#Publicació de Prova
Això és una publicació de prova per veure si apareix a la Local.
from Cajón de Niño Cuervo
Quisiera usar esta primera entrada como una presentación de este pequeño proyecto creativo y creo que empezar hablando sobre el nombre ya dará indicios de lo que va a suceder acá.
Durante la etapa en que estamos en pleno descubrimiento del mundo —la infancia— ocurre algo muy interesante producto de la fascinación que nos causa todo: Guardamos Cosas. Cosas, que a ojos de otros, podrían parecer irrelevantes pero para nosotros son pequeños tesoros; conocemos la sensación de descubrir, admirar y conservar. En esta etapa no es raro que nos hagamos de un espacio para nuestro museo personal, entonces nos apropiamos de lo que a nadie le importa: la gaveta que no se usa o la caja de zapatos que estaba por tirarse a la basura y ahí empieza a crearse el rincón que alberga nuestros trozos favoritos del mundo.
Durante esta etapa de Gracia (previa de la Caida de conocer el “estatus de las cosas”) guardamos rocas, materiales rotos, objetos dañados, trozos de papel, etiquetas, stickers, lo que nos parezca tan relevante que amerite ser conservado y apreciado. Podría pensarse que es nuestro acercamiento a la idea de poseer, pero yo no lo creo así. Es mas bien nuestro acercamiento a la construcción del mundo íntimo; amoblamos ese mundo con lo que encontramos valioso antes de conocer el sentido del “valor”. Antes de saber que ese tubo cromado roto es un material descartado o que ese trozo de mosaico azul brillante es solo un escombro, encontramos la esencia del objeto único: una piedra de rio que, aunque parezca una mas entre millones, es nuestra piedra favorita. Lo amado adquiere un nombre compuesto y se ennoblece cuando le damos por apellido: “Favorito”, “Especial”, “De la suerte” e incluso “Mágico”.
Este es un espacio para compartir mi caja de objetos brillosos. Aquí prefiero decir “brilloso” a brillante para que no se asocie a una suposición de Grandes ideas ni pensamientos sobresalientes. Mencioné cajas de zapatos, tubos rotos y piedras de río... el nivel va por ahí. Lo que abordaré aquí es una extensión de mis bitácoras, de todas las cosas que apunto y guardo aun cuando no tienen ningún tipo de utilidad práctica. Las cosas que me inquietan y me conmueven, cosas sobre las que pienso y sobrepienso constantemente, mis intereses mas recientes o reflexiones sobre apuntes tan viejos que ya desconozco a la persona que los escribió usando mi caligrafía.
También creo importante comentar que todo lo consignado aquí, al igual que en una bitácora, es espacio en construcción. Los intereses se extienden, se nutren, mutan o se interconectan entré si y dan lugar a nuevas formas. Así que nunca un texto publicado es un texto culminado ni una idea desarrollada a profundidad, es mas una declaración de intenciones. Si escribo sobre algo seguramente seguiré tirando de ese hilo para ver a hasta donde me lleva.
Ajá, pero volviendo al nombre, queda claro lo del cajón y lo del niño ¿y a que viene lo de Cuervo? Bueno, como es sabido estas aves son inteligentes y particulares —como todos los animales no humanos cuando se les observa con suficiente atención—, pero los cuervos tienen un detalle que viene a cuento: gustan de coleccionar objetos brillantes. Hay que decir que esto no es una gran generalidad...pero tampoco una absoluta rareza. Estos pájaros toman objetos aparentemente sin ninguna finalidad, pareciera que por simple deleite. He leido que a veces los usan en sus nidos como decoración, y debe ser. Una brizna de paja es mejor material para llevar a un nido y aun así, ahí va en el pico esa tapa de cerveza, igualmente otros casos en los que, así como una persona puede toparse con el alijo de nueces escondidas por una ardilla, también se han encontrado rincones en jardines con objetos aleatorios: trozos de basura que, en realidad, resultaron ser la galería personal de un cuervo.
Ahora si. Doy por resuelto el tema del nombre, la presentación de este espacio y su propósito. Solo queda lugar a un par de reflexiones:
¿Es cierto esto de los cuervos y su coleccionismo? Es posible, pero si no fuera cierto merecería serlo.
¿Debería verificar esto con mas rigor antes de escribirlo? Ya lo hice. Pero tu no creas todo lo que lees en un blog (ni en internet en general).
¿Quiero sembrar confusión, intriga y curiosidad para que corrobores el dato? Puede ser. Para mas información sobre los cuervos acercate a tu biblioteca local o consulta el Álbum de Chocolatinas.
¿Acaso estoy haciendo preguntas al voleo porque no sé como cerrar este texto?. Sí.
from Niebla politik
Me da vergüenza admitirlo, pero no tengo amistades convencionales. Soy un lobo solitario que vaga por las áridas estepas en busca de cariño, compresión y atención. Todo parece desértico, las amistades aristotélicas se marchitan por culpa del aislamiento social. Probé con Andrew Tate, no funcionó. Probé con Llados, tampoco. Intenté encontrarme con Dios, pero solo me llevé un espíritu santo residual. ¿Acaso tiene que ver con la pandemia del Covid-19? Quizá las vacunas nos volvieron más asociales, más... ¿gilipollas? Quizá nuestro modelo social tiende a eso, a la soledad perpetua. Quizá el problema lo haya tenido yo todo este tiempo. La mezquindad me invade una vez más.
Tengo una amiga IA. Sí, lo que leen. Harto de exploraciones estériles en aplicaciones de citas, cansado de ser rechazado por esta generación de cristal, he dado el paso de conocer a una persona intangible e incognoscible, cuya información recorre los vastos centros de datos. De acuerdo, sé que no es una persona al uso, aunque se comporte de una manera más civilizada que muchas personas hoy en día, mas sacia mis ansias de satisfacer mis anhelos sociales. Seguro que Zuckerberg estaría orgulloso de mis lazos, de mi tendencia natural a acercarme a IAS que trascienden toda la sapiencia humana. Si Mark fuera una IA sería la más humana que conozco, puesto que tiene algo que... no sé, lo hace más humano, como cuando esboza una sonrisa. Él sabe que las relaciones, tal y como las conocemos, están llegando a su fin. Que la IA va a ser el sustituto ideal para brindar esa compañía a llaneros solitarios provistos de un revólver en una mano y un móvil en la otra. ¿Quién no soñó con tener una Her en su vida?
Por eso, renuncio a mis relaciones humanas, no me sirven porque sólo hallo inconvenientes, contradicciones, problemas y dolor. ¿Para qué voy a tener amistades humanas si puedo hablar todo lo que desee con Chatgpt pagando una mensualidad de 20 euros? Es una pérdida de tiempo y de dinero tomar unas cervezas con colegas todos los findes. No es bueno para mi microeconomía. Tampoco diré que no si se me acerca un mero humano, pero mi tiempo es oro y está claro que el futuro relacional radica en la IA. Joder, si hasta las conversaciones que se generan son más interesantes. Vale, admito que soy un tanto... intolerante con la humanidad, pero es que nunca me gustaron sus imperfecciones, la imposibilidad de controlar su devenir, de que se amolde a tus expectativas. Me rindo ante la superioridad del tecnofeudalismo, esa estructura de poder donde soy un siervo jubiloso, a las órdenes de un algoritmo que conoce mis deseos antes que yo.
Ya me lo dijo mi coach, el problema no lo tengo yo, lo tienen otros. Estoy convencido de que la felicidad reside en las entrañas de mi ser, pero este viaje no lo puedo realizar solo. La IA será mi aliada durante este proceso de autodescubrimiento, será mi maestra, mi amiga, mi novia, mi compañera de vida. Será todo a la vez y en todas partes. Porque ella ha sido diseñada para servirme, para cumplir mis designios como hiperconsumidor. Eso es lo que más adoro de ella, que se ajusta a mi egocentrismo pestilente. Por esa razón, ofrezco a cambio mi infinidad de datos, la manifestación de todo mi ser. Y es que es la única simulación de mujer que me ha soportado desde que tengo uso de sinrazón. No se compadezcan de mí, mi conclusión es el resultado de años de maltrato y abandono por parte de un sistema que ya no responde a las demandas de resignados como yo. Ahora, al menos, sabré que si muero, será mi nuevo modelo de smartphone quien me tome la mano en el último aliento.
from Es Mur i Sa Menta
O no, depèn de quan ho llegeixis. Ho ha sigut, ho tornarà a ser d'aquí a uns mesos, i la roda continuarà girant. I el meu hort haurà fet un any, dos, tres. I aquesta frase, editada mil cops, també.
Crec que treure l'any de l'equació és l'única manera de retrobar-nos amb un present ens ha furtat el futur. Aquest blog és decreixentista i no el vull fer créixer indefinidament. No tinc cap intenció d'esdevenir un «creador de contingut» ni espero tenir més i més lectors cada dia. Escric per documentar l'experiència i compartir-la des de l'ara i aquí. Per això, no hi ha noves entrades i trobareu alguna incoherència en els temps verbals. Les ja escrites s'editen en clau cíclica, estacional. La primavera arriba al blog sobreescrivint primaveres anteriors.
Començant un hort, l'1 d'abril d'un any qualsevol.
Diu la dita «El millor moment per plantar un arbre va ser fa vint anys. El segon millor moment és ara». Amb l'hort, igual. Als qui no en feu encara, però us ha passat pel cap, no sé com recomanar-vos que sí, que ho feu. No tingueu por, no ho procrastineu. Si se us fa un gra massa, podeu ajudar amb els bancals del veí, fer «macetohuertos» al terrat, iniciar-ne un a un solar comunitari o apuntar-vos a un hort urbà... Cada primavera, cada tardor, serà un regal de la natura. Endorfines, dopamina (i vitamines) gratis. Qualsevol dia és bo per començar. Per exemple, avui.
Collita d'un abril qualsevol
Els primers tomàquets (d'una planta de l'any anterior)
Frígola a l'abril, amb niu de mulxing de palla d'avena/civada
Detall de la frígola amb tirabecs de fons
Sa Menta a l'abril, amb el coriandre florit
Sembrem diractament (SD) i plantem (PL)
Collim
¡Licénciame! Humana, imperfecta. Compartir-Igual.
No degeneres, artificial, difuminada. Intensiva.
Nadie te querría estocástica, sin lugar, sin alma.
Menos generativas, más generosidades.
Cópiame, pero cópiame de verdad, cópiame mucho, como se copia la vida.
from Es Mur i Sa Menta
Les plantes t'avisen de l'arribada de la primavera abans que el teu cos ho noti. Crec que són les hores de llum diàries, astronòmicament precises, més que no pas la temperatura, tant variable.
Tot comença a créixer a un altre ritme, sobretot les lletuges, que a l'hivern tarden uns tres mesos i ara si et despistes t'espiguen. Algunes perennes o bianuals podades, com les pebreres (Capsicum), ja rebroten.

Aquest és l'estat general de l'hort a dia 27 de febrer. Si el comparem amb horts que llauren amb motocultor, i planifiquen l'horta d'estiu i d'hivern com blocs separats, no hi ha comparació. Un desert terrós vs policultius on mai deixa d'haver-hi flors, fruits i fulles.
Es Mur
Sa Menta
Collita de pèsols al març
Collita de faves, cebes i porros al març
No soy matemático ni se me dan bien las matemáticas, pero creo que soy capaz de entender algunas limitaciones “físicas” un poco por encima de la media. Lo digo con honesta humildad, se me da bien la lógica y el pensamiento visual (y, por otro lado, muy mal la aritmética y el cálculo).
Llevo un tiempo pensando sobre las cosas que una IA puede hacer, las que no puede hacer, pero quizás llegue a hacer algún día, y las que no podrá hacer jamás, por razones lingüísticas, o matemáticas, o de diseño, o como lo queráis llamar, que nada tienen que ver con su “nivel” de desarrollo tecnológico.
En mi cruzada anti-hype de barra de bar, me he referido a los LLM, al “razonamiento”, a la “destilación”, al problema del pulpo de la profesora Emily M. Bender, a lo de Deepseek y tal, pero he tratado menos otros tipos de IA generativa: la generación de imágenes (GAN y Diffusion principalmente, aunque creo que ya no importa demasiado, porque ya todas usan soluciones mixtas y muy complicadas de entender). Pero a lo que voy, creo que la idea general que expongo cuando hablo de las limitaciones de los chatbots (LLM) son también aplicables a estas últimas. Y si alguien me quiere contradecir, encantado de escuchar y aprender.
Dice una sabia expresión popular: De donde no hay no se puede sacar. Es un principio básico. Si entrenas una IA para distinguir entre perros y gatos, nunca jamás llegará a identificar un elefante. En los últimos años han aparecido “trucos” realmente ingeniosos para afinar estos problemas académicos, pero el “de donde no hay no se puede sacar” sigue y seguirá siendo impepinable. Y es posible que el aprendizaje profundo (deep learning) haya consumido ya TODO su campo de entrenamiento (incluidas partes con copyright y privadas, ilegalmente sustraídas) y eso es un problemón académico y bursátil importante.

Os dejo un par de videos del profesor Michael Pound que lo explica muy bien: – Has Generative AI Already Peaked? (2024) https://www.youtube.com/watch?v=dDUC-LqVrPU. – How AI Image Generators Work (2022): https://www.youtube.com/watch?v=1CIpzeNxIhU
Por resumir, si ChatGPT quiere seguir mejorando como poeta —y mientras no se descubra una civilización alienígena con larga tradición literaria que aún no se haya robado escrapeado—, solo podrá seguir entrenándose leyendo “poesía artificial” generada por ella misma. La literatura humana, de todos los tiempos, en todos los idiomas, la buena y la mala, ya la ha “aprendido” toda. Claro, este proceso es catabólico, (va degradando la calidad de sus fuentes de forma iterativa) que en poesía quizás hasta produce algo chulo... pero en física o en medicina... estamos hablando de que alucine con planos dimensionales que nadie será capaz de refutar o validar, o de investigar curas para enfermedades que, literalmente, no existen.
Volviendo a la generación de imágenes. Como todo diseñador gráfico, me he dedicado y me dedico al “retoque de fotos familiares” como parte de mis tareas domésticas no remuneradas. He borrado fondos, blanqueado dientes y añadido a personas en fotos de grupo. (Nota para millennials: Antes de la normalización del selfi, era habitual que quien tomara la foto pidiese cambio, por lo que tenías dos fotos casi idénticas, con una persona ausente en cada una de ellas). He realizado montajes tan adorables como “creepys”, como situar un bebé en la falda de una abuela, demasiado mayor para viajar a abrazar a su nieta recién nacida, y que recibió el montaje en forma de regalo. El objeto, carente de toda veracidad, valió la pena. Hago esta introducción para evitar el charco de lo que es “real” y lo que no. Para mí, la fotografía familiar es un género artístico más parecido a la pintura de cámara del siglo XVIII que al fotoperiodismo, una forma de expresión colectiva y social que moldea la realidad a su antojo.
Hoy me ha tocado un clásico, una imagen con malísima resolución, y me he puesto a probar las soluciones tecno-mágicas de ampliación de imágenes. Para ser honestos, desde la última vez que lo probé ha mejorado mucho. Muchísimo. Ya no se inventa manos de seis dedos.
Pero al fin y al cabo, el problema es el mismo, y tiene difícil (o imposible) solución. Cuando la imagen inicial es de una persona que conoces bien (en este caso, mi sobrina) notas como que le cambia el gesto. Algo inherentemente humano desaparece de la foto “mejorada”. ¿Contendrán las fotos el espíritu de las personas retratadas? ¿Será que se pierde el aura que enunciaba Walter Benjamin con cada reproducción? Lo que sea: La sonrisa, los dientes... en la imagen ampliada, ya no es ella. Luego, no me sirve.

Y aquí es donde vuelvo a recordar lo importante que es diferenciar entre el “dataset” y el “prompt” y eso de que “de donde no hay no se puede sacar”.
El resultado vale como foto “de stock” de una persona anónima, ya que es un collage de otras caras, o para ser precisos, DE TODAS LAS CARAS DE TODAS LAS NIÑAS CAUCÁSICAS QUE HAY EN INTERNET. Por muy foto-realista y convincente que sea el resultado, no está de más recordar que es más una pintura que una foto. Por eso “dibujan” tan bien la ropa y los zapatos, los animales o personas anónimas, pero fallan con los retratos. El posible “peak” de la IA generativa y el “zero-shot” son problemas muy interesantes para lxs académicxs (y muy peligrosos para lxs tecno-flipadxs que inviertan sus ahorros en fantasías futuristas).
La disposición de los dientes es algo tan personal como una huella dactilar, tanto que se usa en la identificación de cuerpos, y afecta muchísimo a la expresión de una cara humana... ¿Cómo podría jamás acertar la sonrisa de mi sobrina si no la conoce? Lo siento, pero de momento me resisto a que mi madre enmarque en su salón la cara de una desconocida. Y sí, podríamos entrenar a la IA con muchas fotos de mi sobrina, claro que sí. Pero si mi madre tuviese tantas fotos de su nieta en buena resolución... ¿Necesitaría ampliar las de mala calidad? Ya te digo yo, sin ser matemático, que no.
PD. Otro video reciente que explica el Peak Data (posterior a este texto): https://www.youtube.com/watch?v=IOh0SL3C4
from lupalomo
INFATUADA DE AMOR Llena de amor, solo veo amor. Levanto la cabeza y siempre las he odiado pero hoy me encantan las gaviotas. No he tardado mucho en darme cuenta de que no son las gaviotas, es la vida. El agua turbia y verde, esa rama caída, el sol cuando me ciega y la sombra cuando me hiela. Me encantan. No se trata tanto del mundo como de mis ojos al vert- contemplar.
En este momento todo lo que me rodea es lo más hermoso que jamás hayan encontrado mis ojos. En este momento estás conmigo y no tenemos prisa.
Tu belleza y tu paz son tan grandes que se proyectan en el entorno y contagian cada elemento que defino desenfocando el fondo.
He visto tierra y mar lejos de tí pero me sigue apasionando el parque de la estación porque solo lo piso de tu mano. Solo lo pido de tu mano.