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from Antígona a Luggones

¡Licénciame! Humana, imperfecta. Compartir-Igual.

No degeneres, artificial, difuminada. Intensiva.

Nadie te querría estocástica, sin lugar, sin alma.

Menos generativas, más generosidades.

Cópiame, pero cópiame de verdad, cópiame mucho, como se copia la vida.

 
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from Es Mur i Sa Menta

Les plantes t'avisen de l'arribada de la primavera abans que el teu cos ho noti. Crec que són les hores de llum diàries, astronòmicament precises, més que no pas la temperatura, tant variable.

Tot comença a créixer a un altre ritme, sobretot les lletuges, que a l'hivern tarden uns tres mesos i ara si et despistes t'espiguen. Algunes perennes o bianuals podades, com les pebreres (Capsicum), ja rebroten.

Pebrera rebrotant)

Aquest és l'estat general de l'hort a dia 27 de febrer. Si el comparem amb horts que llauren amb motocultor, i planifiquen l'horta d'estiu i d'hivern com blocs separats, no hi ha comparació. Un desert terrós vs policultius on mai deixa d'haver-hi flors, fruits i fulles.

Es Mur Es Mur

Sa Menta Sa Menta

cdf680707c77ade3 Collita de pèsols al març

f488fc50bbfcbf8b Collita de faves, cebes i porros al març

 
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from lupalomo

INFATUADA DE AMOR Llena de amor, solo veo amor. Levanto la cabeza y siempre las he odiado pero hoy me encantan las gaviotas. No he tardado mucho en darme cuenta de que no son las gaviotas, es la vida. El agua turbia y verde, esa rama caída, el sol cuando me ciega y la sombra cuando me hiela. Me encantan. No se trata tanto del mundo como de mis ojos al vert- contemplar.

En este momento todo lo que me rodea es lo más hermoso que jamás hayan encontrado mis ojos. En este momento estás conmigo y no tenemos prisa.

Tu belleza y tu paz son tan grandes que se proyectan en el entorno y contagian cada elemento que defino desenfocando el fondo.

He visto tierra y mar lejos de tí pero me sigue apasionando el parque de la estación porque solo lo piso de tu mano. Solo lo pido de tu mano.

 
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from lupalomo

LOS VENCEJOS NO MARCHAN PARA SIEMPRE

Ha empezado a salir el sol y las cosas no están bien. No me preocupa, sé que nada es permanente, los vencejos no marchan para siempre.

Quizás la vida solo sea vivir los altibajos hasta que los llames por su nombre. Ser, estar, existir suficiente para reconocer que vivimos este momento con la condición de que pronto llegará otro. Mi frenesí adolescente enfrentado por el mundo real. He trabajado tanto en deshacerme de mis problemas que olvidé los de los demás. Ahora trabajo por evitar la consecuencia.

Estoy tan lejos de todo lo que quiero y me quiere. Es una sensación tan extraña tener la certeza de que sí soy querida, pero no puedo verlo ni tocarlo; solo sentirlo. Los árboles no me dejan ver el bosque. Este pueblo cría pusilánimes. ¿Qué pasa cuando sales y cambias? Soy cualquiera de las piedras que recojo por el camino intentando buscar mi lugar en un puzzle de juguetería.

Empecé a escribir atrapada y sola en esta habitación. Una luz muy ténue me reveló un agujerito en una esquina de la jaula. Volqué todos mis esfuerzos en mermarlo a mi favor. Un día chorreando sangre, sudor y lágrimas, el agujero se convirtió en un hueco lo suficientemente grande para escurrirme a través. Y salí. Y dejé de escribir. ¿Escapé en algún momento si me encierran una vez más las mismas paredes? Cubiertas de problemas escritos en caligrafías ininteligibles. Vuelvo a escribir porque todo es diferente, tengo cosas nuevas que decir.

La habitación sigue igual. Ahora tengo el poder de cambiarla, pero no lo haré. Aquella yo luchó con uñas y dientes para plasmarse en las paredes (y el techo, y el armario, y toda superficie disponible; maximalista yo). Juro solemnemente respetar su visión como nadie nunca antes.

Ha empezado a salir el sol pero aún predominan las nubes. No pasa nada, la brisa se las llevará y podremos quejarnos del viento.

 
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from lupalomo

CUCO DE INVIERNO

Érase una vez, un cuco que no quiso marcharse a la llegada del otoño. Todos sus amigos persiguieron el verano atravesando continentes pero él decidió quedarse. Al principio le fue muy bien, todos los insectos eran para él y campaba a sus anchas por los jardines. Pero llegaron las heladas y las noches frías y largas, los insectos desaparecieron y las flores marchitaron. Sin comida ni refugio suficientes, el cuco quedó débil y desprotegido. Desesperado, se refugió en el alféizar de una casita de la zona. En ella vivía el relojero del pueblo, quien al ver al pobre animal rezagado en su ventana, decidió darle una oportunidad. Trabajó un día y una noche para construir una pequeña casita para el ave. Se trataba de un reloj de pared donde el cuco podría vivir, con una condición: -Al llegar las agujas a su punto más alto, deberás salir y piar para mí- Ordenó el relojero al presentar su obra al cuco.

Todo empezó bien, el pájaro tenía un lugar caliente donde vivir y no tenía que encontrar su propia comida. Salía a cantar 24 veces al día sin falta. Mas únicamente podía hacer eso, el relojero no le permitía salir de su pequeño reloj. Al volver la primavera, volvieron también sus compañeros y el cuco debía tomar una decisión. Acabó ideando un plan desde su casita. Cada vez que salía a cantar llamaba a uno de sus amigos. Tras unas pocas noches, el cuco consiguió escapar de su reloj para encontrarse con sus amigos en el alféizar. Abrió la ventana y les contó lo que había vivido con el hombre de la casa. Que vivía encerrado; con las alas entumecidas, solo y añorando el sol. Que no le permitía salir más que para dar las horas mientras él trabajaba. Tras el reencuentro, era el momento de poner en marcha la siguiente fase del plan. Todos los pájaros reunidos vengarían el invierno del cuco con el relojero.

Entraron todos sigilosamente por aquella misma ventana, moviéndose en fila hasta llegar a la habitación donde dormía el relojero. Le encontraron, tumbado pacíficamente en su cama, el plan se reafirmó. En un segundo, todas las aves alzaron el vuelo y se lanzaron en picado contra el relojero. Sus restos destripados sirvieron de alimento para los animales salvajes de la zona durante varios días. La casa fue tomada como refugio por los pájaros. La gente del pueblo no se opuso ya que el relojero no era especialmente querido entre los humanos tampoco. A día de hoy, la casa del relojero sigue siendo el hogar pacífico de la fauna salvaje del pequeño pueblo.

Fin

 
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from lupalomo

DEBÍ IMAGINARLO He salido a vivir el sol, me he quedado a ver el atardecer. Nos basamos en nuestra experiencia para guiarnos por experiencias nuevas.

Abrí la ventana para sentir el olor a tormenta, cuando volví con mi café encontré el suelo goteado. No creo en el destino porque lo he visto cambiar ante mis ojos decenas de veces.

He visto la puesta de sol, me fastidia hacer el camino a casa de noche. No soy lo que esperaban de mí, pero yo siempre lo supe.

He alargado todos tus abrazos el triple esta tarde, se me han hecho las tantas en el tren. Hay historias en todos los asientos para quien quiera fijarse.

He elegido la música por encima de la realidad, me he saltado mi parada. Me despido de tí, te veré pronto. Mañana me va a doler, por costumbre.

 
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from lupalomo

EL AMOR EQUITATIVO

El antes: Llegas 15 minutos tarde, pero no pasa nada porque me he puesto nerviosa cocinando y he tenido que reinventar el plato. Está bien, tengo mil ideas, apunté todo lo que te gusta en un bloc de notas. La última vez dijiste que estos macarrones eran los mejores que habías probado así que he intentado replicarlos al milímetro, no recuerdas haber dicho eso pero yo sí. Para cuando finalmente timbres mi puerta tendré la mesa puesta como si te hubieran ascendido en la NASA. Se me ha quemado un poco de un lado así que lo he puesto en mi plato, total, a mí me gusta el socarraet. Pondremos tu serie favorita, no es mi estilo pero estoy intentando ver qué es lo que te cautiva tanto en ella. Te he comprado el collar de la protagonista, no era muy caro, está de camino. Dejaremos los platos en el fregadero y recogeremos moderadamente antes de salir. Te acompaño a hacer recados. Te quiero.

El después: Aún no he acabado de peinarme y ya estás en mi puerta, con un zumo que has comprado de camino por si no he desayunado hoy. En teoría íbamos directos al super pero se ha alargado tanto el abrazo que no sé cómo hemos acabado en mi sofá. Un desayuno, un porro y varias conversaciones después parece que conseguimos salir por la puerta. Parecemos estúpidos riendo por los pasillos... No, parecemos enamorados. No tengo ni idea de qué vamos a comer pero te persigo entre tacos de bacon y quesos que no conozco (pero intentas enseñarme). Pagamos a medias. Apenas sé cocinar y te has tomado cambiarlo como meta personal. Pasta, tu especialidad; con nata, mi cruz. Saldré de esta cocina sabiendo cuándo deja de estar cruda y cuándo dejo de estar sola. Lo hemos manchado todo sin darnos cuenta, no estaba prestando atención. También hemos limpiado, sin prestar atención. Hemos puesto una peli, creo, pero no la hemos visto. Me ayudas a poner el lavavajillas. Unos macarrones, un porro y varias conversaciones después ¿siesta? Te quiero, me amas.

15/02/2025

 
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from di.lopk

Voz tras tu voz

Tu voz. Luego, tu voz mental. La voz detrás de tu voz mental. La voz que descubres cuando se apaga tu voz mental y la voz que está detrás de la voz de tu voz mental. Y así.

Y qué tal si la que sigue es la voz detrás de la voz de alguien más?

Como en una suerte de telepatía inconsciente.

 
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from di.lopk

Deseo

Quiero escribir algo de adentro. Florecimientos.

Harta de concebir, validación externa, desesperación.

La que se abre paso a codazos, a costa mía. Que enturbia mis anhelos, mi fragilidad, mi néctar.

Quiero probarme: desnuda, rota, innecesarie.

Dejar quebrarme. Ser abono. Crecer torpe, tonta.

Dejar que los adjetivos cambien, palpiten y enraícen.

Quiero que mis palabras sean auténticas, ingenuas, reales.

La fruta que no encuentro, que se pudre adentro, que desborde por los poros, que reclame su lugar, que se vuelva el cuerpo.

Mi cuerpo.

 
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from di.lopk

Semanario

Lunes. Abre sus ojos y no se quiere levantar porque su cuerpo está calentito. —Un ratito más —se dice —que me despierten cuando sea miércoles —se tapa de nuevo, se hace un capullo con las sábanas y gira hasta caer. Se arrastra como un gusanito en el suelo y poco a poco quiebra su crisálida hasta salir de ella, ir a gatas e incorporarse para cruzar la puerta del cuarto.

Martes. Con sus ojos adormecidos escala su silla y hay una ciudad de comida, saluda a la gente que madruga y toma un pan con mantequilla, algunas semillas y un poco de leche para comer con su bowl con fruta picada. Suena el reloj de la torre del termo y sabe que es hora de irse. Baja con más facilidad de la silla que cuando se subió y va a la puerta.

Miércoles. Toma su mochila y su bufanda con la que se envuelve el rostro y sale de su casa. Una góndola la espera, sube y saluda al entrar. Se sienta con su amigo. Cuando bajan del colectivo, entran a un edificio y en un pasillo se despiden. Alguien toma la puerta A y otra la puerta B.

Jueves. Se sienta en una silla y ya su cuerpo se ha estirado bastante. Comienza a armar una pirámide de cubos y más cubos. Les dibuja caritas a escondidas a los planos de las figuras; al poco tiempo alguien viene a medir sus pirámides. Le dice que están bien y le paga con semillas. Se come una, empuja la piramide y se retira por la puerta antes que la vean.

Viernes. Afuera cruza la calle y entra a un lugar que dice “luz”. La gente baila y las saluda una a una. A una la abraza, a otra le da un beso, a otra la mano y a otra con la cabeza le asiente, con otra se mira y a la última se lleva de la mano. Con todas las personas ha tenido una emoción diferente y un color. Dan un giro al bailar con su acompañante y atraviesan una puerta.

Sábado. Se recuestan en el pasto y se abrazan. Las hierbas se vuelven un remolino y las levantan en un baile desde donde se ven el horizonte, árboles remplazando las ruinas de cubos. Cuando se detiene, y se asientan; ve a su compañera dormida y la abriga con una hoja con cuidado, luego se va al baño. Se sienta en el inodoro mientras revisa algún mundo por una pantalla. Cuando ha tenido suficiente, se levanta y se marcha ya viejita.

Domingo. Vuelve caminando a un sillón en la oscuridad y se acomoda en el cojín libre. Del sillón sale tallos y ramificaciones con hojas que le cubren el cuerpo mientras se marchitan. Acomoda su cuerpo, lo contrae, se hace bolita, y duerme en el útero de hojas para cubrirse del frío. Exhala por última vez y gira su cuerpo antes de abrir de nuevo sus ojitos a otra semana.

Di López Koehnke

 
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from VirginiaVictoria

(Re)Conectar con la esencia campesina

Hola...

Parece extraño venir a escribir de cualquier cosa que no sea que cesen esta energía asesina y torturadora, que pierda poder joder. Que pierda poder...

Y, a la vez, en ir caminando preguntándose qué significa ser humana , para mí, honrando esta etapa de la vida humana... no queda más que seguir mirando a lo mundano y organizándose, tan legítimamente como alcanza la vista (a juicio de tu intuición, de lo que diga el ecosistema al vivirlo y de quienes consideres sabias de tu red), a mitigar el poder de las fuerzas que se convencen de seguir asesinando la vida. Ser buena ancestra.

Y sobre buenas ancestras, viene a mí la idea de las personas campesinas, como ética de vida profunda. De relación y de honrar la interdependencia con la tierra, las aguas, el clima, la certidumbre y la incertidumbre, las vecinas, las vidas más que humanas...

Fue en Mayo de 2021, con un encuentro de formación y conexión con el territorio y sus sabias gentes, que andaba organizando una mujer como la copa de un pino a la que admiro hondo. Miriam Ponce. La serie de talleres se llama cultivarte. Su sabiduría no tiene precio. Nos llevó a la sabiduría de Quinciano, que me enseñó la palabra campesino.

Algunas notas de mi cuaderno de esa sesión:

“Soy campesino, no hortelano” “Dar paseos peripatéticos: tratar a la tierra de tú a tú”. “Trabajar con la tierra y el entorno” “Observación: todas las mañanas” “Yo promuevo nidos en mis cepas” “Tu creas la enfermedad con los monocultivos” “Incentivar que vengan murciélagos, porque tienen el mismo tipo de vuelo que la polilla que afecta a la vid” Nos habló de la necesidad de dar tiempo. Contó como los árboles se protegen de los depredadores, contando la historia de un olivo (o varios, no recuerdo) y los conejos que le mordían el tronco. Nos dijo que confió “en el instinto y la capacidad de supervivencia de la propia planta. Su capacidad es mucho mayor a la nuestra. Desarrollan ese sistema de quiero vivir.” De alguna manera, dejó de pasar al tiempo largo. Quizás el árbol se volvió tóxico o laxante o amargo...

Yo nunca me había planteado una relación menos paternalista con los árboles.

Al tiempo de esta aventura, agradecida y celebrando, escribí este poema y fue a parar a el poemario inédito “vivir entre paradigmas”. Hoy ve la luz por primera vez. Y se lo dedico a la gente de Nos Plantamos (https://nosplantamos.org/) y a su intención de poner la voz campesina en el centro.

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y silva tu duelo en los remolinos de polvo que recorren la estepa del abandono, la avaricia, la especulación, la imprudencia, la falta de amor, sí, la falta de amor por toda forma de vida, incluso la nuestra”. David Transhumante

EL CAMPESINO 

Ama ver reverdecer los vergeles del camino  las cañadas reales  resuenan símbolo de destino  de manadas, transeúntes y peregrinos  de conversación de yesca y vino, ritmos: ciclos. 

El campesino es un hito testigo  del avance salvaje de un paradigma maldito, que vino a llevarse los lugares castizos los transeúntes y peregrinos  a centros mecanizados de negro sobre blanco limitando movimiento, encareciéndolo: en riqueza, en tiempo; alejándolos de los ciclos, los caminos, los fuegos. 

El campesino  ama ver reverdecer los vergeles del tiempo. El reverdecer es eterno  y él, como consciente ancestro,  cuida con mimo y sabiduría el suelo, de esas de profunda vejez, de todos abuelo; compartiría el saber ancestral con el mundo entero y con gusto,  pues precisamos, colectivas, atesorar su esencia,  campesino viejo.

Que lo que debimos aprender a cuidar   no lo olvidemos.  

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Nota: El poema salió en masculino porque en mi cabeza todos los campesinos en ese momento eran Quinciano. Quiero honrar a la amplitud y diversidad eterna del espectro de identificaciones de género que deben haber vivido y viven en esencia campesina, más allá de lo que ha sido la norma impuesta violentamente y sujeta a inercia fuerte.

 
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from Es Mur i Sa Menta

Aprofito que ho he explicat al grup dels horts per anotar-ho aquí. Així faig servir jo la cendra. (Recordeu, no soc cap expert i aquests comentaris responen a un interès autodidacta d'un aficionat amb poca experiència).

Cendra Cendra a lletugues

  • Directe a fulla com a plaguicida/insecticida en quantitats molt, molt petites, per abaixar la humitat de la nit (eivissenca, no gela, però hi ha molta rosada) i dificultar una mica la vida a caragols i fongs. Com qualsevol cosa que sigui “desinfectant”, convé no abusar i millor compensar la microbiologia amb algun regalet després d'uns dies. Jo el que més uso és LAB, el preparat casolà de bacteris làctics, i la combinació de JMS i JLF. (Tècniques coreanes, KNF i JADAM)
  • A terra com a fertilitzant (calci 50%, potassi 10%, magnesi 5%, fòsfor 1%), amb compte perquè puja el pH i la nostra terra ja és alcalina. I com a desinfectant que és, també afecta els microorganismes del sòl, els dolents i també els bons. No aplico més d'un grapat per metre quadrat al mes.
  • A les escombraries orgàniques de la cuina per neutralitzar l'olor (abans de portar-lo a l'hort com a compost).
  • Per curar les tiges tallades a les podes i que no s'infectin, o en dividir patates per plantar-les per parts, i per desinfectar les tisores de podar abans de guardar-les.
 
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from VirginiaVictoria

Fin del año 2024

Carcelarias estaban, criaturas humanas, de escrutinio al milímetro latido y el miedo a la otredad rezumando de momento fuerza. O partenalismo o como sea como sea; dominio sobre, la cuenta de la vieja, dominio sobre.

Dame amenaza y te daré castigo, dijo el pobre sistema rico, dijo. Os privaré de cobijo dijo el pobre sistema rico y lo hizo. De siglo en siglo lo fue haciendo enfermo de vicio. Lo fue haciendo.

Ya nos ha privado oh, especies de todos tipos, peludas, unicelurares, con picos, del cobijo de un clima estable que habíamos conseguido, ecosistema gaia y todas las amantes criaturas, tiernas, brutales, supervivientes y astutas; las aguas y los mares, las arenas y las sales.

Ya nos ha privado esa inercia, oh paupérrimo sistema rico, de la estabilidad climática. De la garantía de aguas buenas. Querrá que paguemos por ellas acá, siglos, recuerda, siglos, asesinando, explotando allá y acá, creando la imagen de modernidad donde quiera que le compensa y valora de arriba del dominio sobre.

Quisiera escribir de amor y ternura, y no me sale más que de la rabia que necesita y no sabe decir no sabe decir suficiente. Joder.

Venga, vira. Vira un rumbo de estas historias. Desaprender, se dice. Desaprender la inercia de verla en lo mundano de los gestos pequeños, joder.

Se acaba el año de gracia 2024 se acaba como empezamos y más turbio y la violencia más destapada y ¿estás dispuesta a salir a la caza de lo que sea que puedas ofrecer hondo y grande que rete a esta inercia?

Con estas ganas de volverme experta en peleas y prosas y de no dejar de escuchar historias de rebeldes mujeres, gitanas y negras; de las payas de mis ancestras de sartená y supervivencia. No puedo dejar de, no sé. Como se vive normal, ya no sé.

La niña* que cocina en Gaza y me enseña recetas por una red social de algorítmica violencia que no quiero dejar de mirar por si un día vuelvo y me dice que ya está muerta.

No quiero más, no quiero más que siga que puedo ser estar o convertirse; qué en mi poder que pueda... qué. Cómo, no. Desde donde: ser, estar o convertirse.

Sentirse como que viene un cometa a la tierra como en al peli esa y sentarse a la mesa como en despedida colectiva me noto.

No te leerá nadie, pájara de mal agüero otra vez. Pájara. Todavía no muerta.

¿Traes mensajes de esperanza esta vez?

...

Deja que pregunte vertical y amplio.

...

...

Que se quieran (le dejo que hable y no filtro) que se quieran, di que se quieran como sepan y compasivas y fieras. Compasivas y fieras que hay que rugir y sentir.

Con lo que tengan lo que puedan mientras puedan que remienden los agujeros que generan culpa cuando puedan, y pierdan el miedo a las grietas.

Que reten la inmediatez. No se crean saben tanto de tiempo. Certeza, nublando nublando. Shhh que rían y lloren y honren como si no se pudiera dar la vida, la vejez, la estabilidad por sentado. Desde ese cuidando colectivo lo que se pueda. A ver si sienten sentirse vivas de la aventura de vivirse momento a momento, como jugando, capaces de sorprenderse de nuevo un segundo más. Por diminuta que sea la causa. Tiernas y fieras y.... Cuidando al ecosistema entero de pasado entero a vidas venideras.

...

Que se cierre y abra tanto como tenga que y/o sepa. Cuidemos, vivir.

Como llena de grietas y con suerte y con lágrimas y viva hoy,

V. V.

  • La cuenta a la que me refiero es a la de Renad Attallah @renadfromgaza
 
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from Es Mur i Sa Menta

Altres noms: Boniato, Batata, Camote.

Collita de moniatos al desembre Collita de moniatos al desembre

De moment hem aconseguit treure aquesta petitíssima producció experimental. No és una collita gaire gran, ja es veu, però és la nostra.

Hem aconseguit germinar dos de tres moniatos comprats al mercat pagès (no sabem la varietat ni l'origen). Em sorprèn que els fills siguin més vermells que la mare. El tercer es va podrir (i ha servit per fer JMS JADAM). Lliçó apresa: Canvieu l'aigua cada dos dies i tingueu molta paciència, les primeres setmanes no fa res de res, però s'acaba despertant (si no podreix abans).

Amb ells hem fet una milpa heterodoxa de girasol, cacauet i moniato, que ens ha acompanyat tot l'estiu. Han anat bé unes set plantes. Sense expectatives de gaire consum, evidentment, però és un plaer veure les plantes de moniato trepar pel girasol.

Moniatos a l'agost, trepant a una milpa de girasol Moniatos a l'agost, trepant a una milpa de girasol

Moniato germinat a finals de maig Moniato germinat a finals de maig

03f6fed43f6fea94 Mitjans de juny, moniato amb els brots

En veure que una part del moniato comença a presentar símptomes de pudrició, passem a la segona fase. Es tallen els brots i es posen de nou en aigua, tallant si s'escau les fulles més baixes, que no quedin submergides. Amb una mica de canyella, per prevenir fongs i ajudar a arrelar.

Mitjans de juny, els brots ja separats Mitjans de juny, els brots ja separats

Aquest cultiu requereix molta feina per germinar, i molt poca per plantar, crèixer i collir.

 
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from Es Mur i Sa Menta

Diu el filòleg català Jordi Badia i Pujol que la manera popular i habitual d'anomenar la tardor a les nostres terres era, fins principis del segle XX, “primavera d’hivern”.

Quan vaig llegir l'article fa uns anys, de seguida vaig recordar uns versos de Salvat-Papasseit en boca d'Ovidi Montllor que tant m'agradaven: Primavera d’hivern, Primavera d’istiu, I tot és Primavera... Fins aleshores pensava que era una figura poètica, i no! L'article en qüestió és molt interessant i el comparteixo a xarxes o cara a cara sempre que algú se sorprèn de les floracions d'aquesta època. M'emociona la tardor mediterrània! La conversa, però, sol derivar a qüestions com el canvi climàtic, amb tardors més càlides de l'habitual (i no seré jo qui atii el negacionisme). Només cal fixar-se en el neologisme castellà “veroño”, que s'utilitza amb certa lleugeresa per justificar anar a la platja al novembre o bé per compartir les nostres ecoansietats.

Sigui com sigui, a Eivissa, quan tens un hort, es fa evident que hi ha DUES primaveres. Com que hi ha deserts freds i calents. L'agost és tan abrasador que les floracions, fins i tot les solanàcies, s'aturen. I a finals d'estiu (Veure Octubre), si allargues les rotacions o apostes per deixar les millors plantes de tomàquets i albergínies per a bianuals, et regalen flors i bons fruits de setembre fins a desembre. La pebrera, potser les varietats més del nord (piparra, gernika, padron) però jo no ho he aconseguit. Això sí, has d'acceptar el risc de perdre-ho tot per un dia de vent o de pluja forta. Les cucurbitàcies (carabassó, cogombre, carabassa, meló, síndria...), en canvi, no sobreviuen.

Fora d'Eivissa és una altra història. A Astúries ara mateix es pelen de fred i neu... i com diu l'amic Gamaliel: «que soy de Albacete y esto de primavera u otoño es nuevo para mi, allí siempre deciamos, “hay tres estaciones, invierno, verano y la del tren”».

Aquí algunes fotos des Mur, al desembre, és a dir, finals de la primavera d'hivern.

Una col amb el seu cap ben format

flors de tomàquet al desembre

collita d'albergínia al desembre

flors de albergínia al desembre

Collim (novembre – desembre): – Tomàquets i albergínies (finals) – Pastanaga – Porro – Ceba – Lletuga – Espinacs – Bledes – All – Tirabecs i pèsols – Kale – Bròcoli i romanescu – Cols de fulla i de cabdell – Faves (comença) – Mongeta

Sembrem (setembre – novembre) – Adob verd – Pastanaga – Porro – Ceba – Lletuga – Espinacs – Bledes – All – Tirabecs i pèsols – Kale – Bròcoli i romanescu – Cols de fulla i de cabdell – Faves – Mongeta

 
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from VirginiaVictoria

Una carta para recordar el cobijo que nos hemos dao: imperio de madrigueras

Nota: es posible que en esta historia personal que es un poema, todo detalle personal sea ficción. Que nunca lo sepan.

Queridas criaturas en tierras ibéricas,

Esta es mi carta de hermana, prima, hija y nieta, desde una generación desangelá. Una de varias. Una de tantas. La que represente, igual. O da igual.

Estoy en la primera mitad de lo que significa tener treinta nací a principios de los noventa de esas que fuimos urbanas porque madre y padre se conocieron y fue su manera de sacarse del pueblo o de la familia que se sentía miseria aun con todo el amor del alma, qué ganas de abundancia y vida nueva. Qué sentir de querer salir de violencias cotidianas mira como te dicen qué hacer y cómo es mejor que te muevas o no te muevas.

No fue sencillo pero al rato igual más, que ya de Cáritas ya de robar sigilosamente lo caro esencial, porque no había más, ya de ahí pasar a un trabajo que nos diera de bien. Hija de la victoria en la venta de materia prima. Se me buscó y se me invocó como buen presagio.

Y crecí en los dramas y disfrutes de la vida de lo cotidiano, cada quien con sus dificultades, miedos, pérdidas y relaciones con esto de vida y miedo y goce y muerte. Diré que lloraba a la tele, de los noticiarios, recuerdo soldados, disparos. Cuando se rieron de mi en casa ajena supe que llorar por eso era raro.

Quise ser amable y creí y defendí la bondad innata de la gente y me pregunté tanto por cuando torcerse tanto para hacer daño tan deliberada y definitivamente. Seguí creciendo y me hice maestra de criaturas cachorras humanas, pero no me dio por ser funcionaria. No todavía. No entendía. La competición de entrada no se si podría. En la crisis del 2008 notamos la sacudida y no creo que se le haya olvidado a nuestras historias ni una mijica.

Me fui lejos a buscar dinero y ver como me movía por mi misma. A hacerme una profesión, a cultivarme un currículo.

Niña urbanita todavía no ha visto más que de refilón en la huerta de la amiga como se cultiva como se cría alimento. En las historias del abuelo, en el melocotonero del patio y el palomar del pueblo. Pero en mis casas nosotras siempre hemos aprendío se nos ha enseñao a cocinar pa nutrir con lo que había ¿sabes? Y a alargarlo para que diera pa otra u otras bocas más.

En 2018 me rasgo a ver, sin filtrar, la cantidad y la calidad de las heridas de los mundos. Venga, vamos a llorar me dije, mientras leía de límites planetarios superados, de permafrost, de tierras raras y niñes obligades a trabajar de donde se queman las calles de las dinámicas de la droga y de la guerra contra las drogas y de los usos de estados, de insertar drogas en las sombras, para controlar barrios que con potencial de desgarrar, de vivas, el estatu quo.

De la muerte masiva de insectos, de microplásticos en nuestros cerebros, de la modernidad blanca y de como el colonialismo sigue como lógica moviendose y moviendonos en todas partes. Escuché y hablé. Sentí ¡Si conectamos con to esto no lo permitiremos más! Imaginaba una partida de ajedrez en un enrome tablero sobre nuestras espaldas de pueblos sobre las espaldas de pueblos de la mayoría global del sur global sobre las aguas que ya no pueden beberse sin más casi en ningún lugar. Con la herencia de la sangre y los huesos y el negocio de la guerra y la agroindustria voraz y microsoft comprando tierras fértiles allá donde las hay. Con la herencia de to lo que se ha luchao para que no llegara a lo que es, to lo que se ha matao.

Vi nuestras respuestas a las crisis convertirse en parte de la crisis. Esa partida de ajedrez. La represión y la resistencia en círculo vicioso casi siempre. Mierda.

Y quise volver ¿sabéis?. Traté de volver a la tierra que me vio nacer, y volveré a intentarlo. No paro de pensar en los mundos, en su dolor y en su resistencia. En la más pequeña: de sonrisa, de mirada, de amasaré esta incomodidad como venga pero no me moveréis de mi determinación de honrar y cuidar. Y esta desesperación y este llanto. Joder cuanto y cuanto y cuanto.

Como quien dice ayer la llamada DANA arrasa al pueblo Valenciano y Letur, y allá por Bangladesh y Filipinas y esta parte de la inestabilidad está empezando a ser obvia y sabemos que ya no la podemos parar. Y lideran vampiros humanos, le motiva la codicia, con ansia de billetazo y sin sentido común. Que no pusieron un puchero en la mesa jamás. Jamás me creo yo. Ni saben ni quieren.

Y en esta tremenda metralla de calaña de vida espesa y muerte que acecha...

Me imaginaba anoche. A mis viejas. Y decía:

Cuánto cobijo nos hemos dao, viejas. Cuanto cobijo. Cuanto repartío, cuando ofrendao, cuanto nos han dao cobijo.

En este camino a la existencia de hoy, de estos mundos en colapso, que no nos digan que no, que ya nos habíamos andao creando desde a saber cuando, yo miro patrás y no veo na más que antepasás luchando por nutrir y cobijar y que se expanda el cobijo y la prosperidad y el arte joer, el arte y la belleza y el cuidar en nuestro imperio de madrigueras.

Debajo de la tierra seca manchega, de desierto de olivos, de romeros y ventorreras, vientos que matan a las cabras y molinos y eras, que de cobijo nos hemos dao, ¿eh viejas? en nuestro imperio de madrigueras.

Mira que nos han pasao mierdas y como nos hemos muerto y nos hemos aferrao y desobedecío amablemente y con las elegancias de las clases acobijás. Me doy cuenta no creáis que no me doy cuenta. Mi abuelo tenía la obligación de servir a los señoritos y mi otro bisabuelo estuvo con un burro en una trinchera pero nunca me contaron na. Nunca me contaron na.

Y ahora, hija, prima, hermana, nieta, de esta generación desangelá que se fue de sus raíces, que casi no conoció más que los romeros de su tierra, y las aguas las supo nombrar bien solo a la vuelta, y que volvió para luchar juntas y vio el miedo en la cara de sus viejos que decían algo así como “ingenua”, con cariño, pero ingenua.

Quizás me pasé de emoción, viejas, quizás creí en lo imposible y ya no. Pero nunca había visto tan claro, la fuerza de esta tierra esta bajo tierra esta atención honesta de cobijar. Este imperio de madrigueras.

Que no nos lo quiten, criaturas hermanas mediterráneas, viajeras de otras tierras que buscan su cobijo y mandar al cobijo de las suyas allá donde sea, quiero honrarnos como imperio de madrigueras. Imperio de madrigueras como actitud, de las que sacan abundancia de entre las piedras.

Nos veo la cara sucia de tierra seca y nuestras ganas de que suelten las aguas de los regadíos a exportar y enriquecer los bolsillos de los aguatenientes mientras nos explotan a temporeros y jornaleras que por miseria trabajan explotás si no lo luchan y no les dejan, nos dan de comer, también. Nos alimentan.

Si nos recordamos como imperio...

mientras vemos caer al que se ostenta como único e imparable, imperios, estado, capitales y fondos bancarios, todo en mí lo sabe claro se cae, ese imperio se nos cae de demenuzarse como terrón de tierra y ya no se lo creen más que unos cuantos y muchas nos vemos ahí ofrendando la opción de escoger poder que nos han dado a lo “menos malo” y con los palos a la espalda y nos quieren mendigando o enfadás y borrachas, con la cabeza gacha.

Lloré e invité a las antepasás este día de tos los santos porque me gusta probar la magia por si existiese; lloré a mis antepasás y ofrendé y pedí por favor, si podéis darme algo de información a cambio. Qué podéis decirme.

Con la primera piedra se me dijo: La cabeza bien alta. De la pluma de ave invasora saqué: niña, nos mueve el hambre. Antes de desearnos la muerte recuerda, que a toas nos mueve el hambre. De la madera agujereá, qué pasa cuando te mueres. Aire. Eco. Rastro. Cuento. La piedra que parece un ojo me la vi de tos los laos posibles, de toas las vueltas, y canté “ciega mariposa al rededor de la vela, pobrecita mi fortuna”. Me invité y dije, mira cabeza abajo y de maneras que hayas mirao toavía. Sigue escuchando raro. Conecta. Recuerda las historias y cuéntalas cuando vengan a cuento.

Así que eso hago, y sigo preguntándome y bien atenta ¿sabéis? Dudando de cualquier cosa o criatura que diga que sabe por donde es. Pero acercándome a quienes se preguntan y están explorando raro. A las que por sistema no he escuchao yo tanto: pueblo gitano, mayoría global, voces de cultura, aguas, líquenes, piedras de ritos. A la muerte. Escucho a la muerte. Sigo atenta, que ofrezca yo la creatividad de mi atención, eso que igual es lo más sagrado que tengo.

Que cuando siento que hay que moverse pallá pallá me muevo, y lo doy de mi todo lo que siento con sentido, la verdad. Y sigo buscando lugares y sincronías y sinergias en las que danzar con.

Criatura desangelá sin tierra concreta que la sepa generación. Eso sí, con la fortuna de familia que me ama profunda. De familia escogida y la no. Y de haber sabido alejarme y la sabiduría del padre de no hay obligaciones para con los progenitores que te traen con egoísmo entonces yo que tengo suerte elijo cuidar como puedo y siento verdadero. Y lo juzgo y me duelo pero lo masajeo. O lo drogo, que se yo, depende del momento cada cual hace lo que puede con su pellejo, la verdad.

Me habío la habitación y cuelgo las pieles en las paredes porque llega reunión con las viejas y a veces por ondas telefónicas y a veces en la imaginación de nuestras cabezas y a veces en las historias imperecederas o en los ecos de las muertas. O en las huellas que presiento que dejan las por nacer o en los caminos de vuelo de los gorriones y como me recuerdan las estaciones las golondrinas con su mejillas rojaditas y su vuelo certero.

Somos generación también, y vemos a las poco más viejas y a las poco más jóvenes quitarse la vida literal o morir viviendo drogás o no sintiendo sentido alguno. Como me jode haber traído fuerte la historia de que no hay futuro pero es que lo vi, es que lo veo, Gaza contra el sistema mundo, joder. Genocidio abierto y colonizadores sonrientes por la tierra prometida o por pozo de petróleo y la OTAN me cago en to la OTAN veste de aquí, veste de allí; quien pudiera derretirles las armas de guerra y a ver si son tan valientes ante nuestro imperio de madrigueras y nuestras cabezas bien altas y nuestros trajes de cosecha y nuestro conocimiento de plantas y nuestro amar las aguas.

Quiero decir no sé qué quiero decir. Que no nos rindamos aunque no sepamos por donde es que es; que tratemos de diluirnos la inercia de sentir ese “esto está por encima, es superior a” la superioridad moral, que nos dejemos de eso sin retar.

Que diluyamos a donde damos con nuestro imaginario: poder. Veamos a ver si de ver el poder del cobijo si haciéndolo más visible cotidiano, claro, más de presente continuo, más de la mano, y valientes de decir: no me/nos estás escuchando, dices que me entiendes pero no creo que sea cierto, me haces daño, voy a alejarme ahora que puedo; o me tengo que quedar no me queda otra, así que lo voy a hacer sonar lo más bello que pueda, mis días. Mi entereza. Mi descanso salvaje.

Nos veo y siento cansás, joder. Estamos cansás. Ni siquiera estamos en Gaza y estamos cansás. Su cansancio es inconmesurable y quiero que pare ya joder que tiene que pasar para que pare ya joder. Que más podemos hacer que mitigue poder a ese dominio sobre joder.

Mientras, para mi, ha sido un hito que queréis que os cuente. Sentirme parte del linaje del cobijo. Del imperio de madrigueras. De quienes se organizan en charla y escucha sincera, sí. Y de cada quienes en sus madrigueras contiguas de barrios y vecinas, de musgos en los muros y setas en otoño y primavera y gachas a la hoguera en el día de trabajo en las eras, (sin romantizar las trabajaeras; mencionando que las eras pasadas no eran to buenas: las palizas a lo cuir, las racistadas de la herencia, el glyfosato a la venta en tu tienda jardinera). No romantizo na en estos tiempos se me ha disuelto la ingeniudad y soy depresiva igual que llena de vida según el día, pero me ha sido un hito sabernos imperio de cobijo y madrigueras, y tenía que decíroslo.

Se me diluye la fidelidad, la estabilidad y lo rígido, y seré pregunta sin respuesta pero estoy viviendo cada día sin olvidar las violencias y haciéndome holgá pa dejar hueco a ver y honrar el arte del cobijo.

¿Y tú? ¿Cómo has llegado a aquí y cómo vas?

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Se le diluye lo sólido,

Virginia Victoria

 
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