Obro blancs en un cel maldestre
Obro blancs en un cel maldestre
Limerick
Había una chica en Maribor que conocía la palabra “Amor”. A Mame Cheik besó y al revés la pronunció aquella chica de Maribor.
Campo y espejo. Auschwitz es el mundo y la gente bosteza.
El ombligo (v.1)
Allí donde reposan las heces de Cléo las glorias del queso parecen fundidas pero la carne del Sur se sirve al punto de sal.
Sin embargo, alguien empuja tus sienes mientras divagas sobre el pánico ajeno.
¡¡Despierta!! Pronto los viejos ecos, en el fondo del círculo nos devolverán tu peor grito.
Paràlisi (28 / 04 / 2018)
Què se sent quan el rostre decideix adormir-se?
Un cop la llengua és paper de vidre i els llavis s'inflamen, els ulls rajen oberts. Però no és la tristesa el que els domina... és la perplexitat de no reconèixer la memòria en el propi rostre -les arrugues del front s'acomiaden en cada mirada retornada.
Davant d'això, un racó ombrívol que es recupera, una arrugueta que torna aparèixer, és una petita victòria.
TÚ
Monarca de palangre, Hez de la cornucopia, Cisne de los verdugos, Parto de los gusanos.
Poema punk
En el Futuro las Ratas heredarán la Tierra, establecerán el Matriarcado y comerán escarabajos.
Periferia triste. Desconfiamos, menos del cielo.
Toupa (Explosión)
A Xose Vilamoure
Don Joan, plano y recortado, y una niña de primero. Veinticinco sonajeros.
Cuando el profesor lee, anodino, sostenidas en su mano las palabras son barrotes, y su brazo sibilino es temible y traicionero.
Tres por seis le ha avisado de una nueva travesura: “¡Señor... ha sido Montse!” “¡En el cajón le ha metido una gran caricatura!” Y el profesor, furioso, deja a un lado la cordura.
Montse coge sus tijeras. ¡Es hora de vengarse! ¡Cortar, rascar, y atravesar! Cual papel hecho jirones restregado por las mesas Don Joan vuela por el aula. Con él van sus oradores explotando en los cristales con la fuerza de la rabia.
Don Joan, plano y recortado, y una niña de primero. Veinticinco sonajeros.
Instrucciones:
No dejar rastro.
Dejar que todo se haga dentro de los zapatos. Utilitzar la técnica del spolvero.
Quitarse el calzado. Cruzar el césped y escupir a un monumento.
Dedicar un limerick a alguien dispuesto a cortarse un miembro cada día.
No dar hijos al capital.