Mi primer proyecto «serio»: funda de tela para el móvil

Por motivos ajenos a mi voluntad (la pantalla), en octubre de 2025 tuve que cambiar de móvil. Con la esperanza de que el nuevo me durara más, decidí llevarlo con funda, pero me negaba a comprar una de plástico, así que me puse a investigar cómo hacer una de tela.

Como no tenía muchas expectativas, no me molesté en comprar alguna tela bonita, sino que usé las que ya tenía en casa: tela vaquera para el exterior y la tela azul de origen desconocido para el interior. Sí que compré guata blanda y un broche automático para el cierre.

Seguí las instrucciones de este tutorial y fue mucho más fácil de lo que pensaba, aunque fue una de esas situaciones en las que no te queda otra que confiar en el proceso, porque hay que colocar las capas de una manera determinada para luego darles la vuelta, y yo no le veía la lógica ni entendía por qué iba a quedar bien al final.

Un rectángulo de tela vaquera unido con un sobrehilado a un trozo de guata. Después de añadirle otro trozo de tela para el interior y de darle dos vueltas a todo, tendrá forma de funda de móvil, os lo prometo.

Lo único que cambié fue la forma de hacer el borde, porque en el tutorial indicaban que hay que cerrarlo con punto escondido, pero no hubo manera y acabé haciéndolo con un pespunte cutre.

Tardé como hora y media en hacer la funda, y seguro que se puede hacer más rápido si se tiene experiencia o se cose a máquina (y si no hay ningún gato molestón cerca).

Gato atigrado tirado en el sofá y peleándose con un carrete de hilo blanco. Por ahí se ven la bolsa de las telas, las tijeras de costura y un libro.

Yo cortando un trozo de guata con un gato negro tumbado en el regazo e intentando sujetarme la mano con la patita porque ha decidido que es la hora de los mimos, no de coser.

El broche me dio más quebraderos de cabeza y lo tuve que volver a coser hace poco porque algunos lados se estaban soltando. Y no porque a Zorro le gustara un poco demasiado el imán...

Una funda de móvil de tela abierta en el brazo del sofá. La parte de fuera es de tela vaquera azul oscura, la de dentro es de un azul algo chillón y tiene un cierre metálico de imán color plateado. Un gato negro lo está mirando con aviesas intenciones...

Disfruté tanto y me quedé tan contenta con el resultado que esto fue lo que me animó a aprender a coser de verdad. Si pude hacer esto sin tener ni idea de nada, ¿por qué no voy a poder hacerme ropa cuando sepa más de estas cosas?

#costura #fundas