Alargando la vida de una toalla
Esto es algo que hice en diciembre para practicar cosas del Manual práctico de costura y tejidos, de Lorna Knight, un libro que me gustó mucho porque te enseña un montón de puntos diferentes y costuras paso a paso, pero que no tiene mucha utilidad práctica al principio porque necesitas saber más para tener donde usar cada técnica.
Total, que tenía una toalla vieja que ya se caía a cachos pero que no había tirado porque seguía cumpliendo su función de toalla, y decidí hace un apaño para alargarle la vida, que se iba acortando con cada lavadora, y de paso practicar el punto de festón.
Así que corté la toalla en dos con la idea de convertir lo que se pudiera salvar en una toalla más pequeña y aprovechar el resto para limpiar accidentes de gato.
Aunque la mayor parte no quedó bonita, se cumplió el objetivo se evitar que siguiera rasgándose y además me sirvió para coger soltura con el festón.
Esta era la situación inicial:
Esta es la parte más grande de la toalla, con los bordes cosidos malamente (aquí todavía me liaba bastante porque ser zurda implica tener que seguir las instrucciones de los puntos al revés, y ese «al revés» suele ser difícil de calcular cuando estás empezando):
Y este es el trozo pequeño, que me quedó mejor porque ya le había pillado el truco al festón:
Bonus: Robin revisando el trabajo.