La llegada de Nueve Agua parte 2

Capítulo 4 El juicio con las niñas jaguares

Yo y un pequeño grupo nos adelantamos al resto para pedir mediación, teníamos que llamar a las representantes de los comepeces y vernos a tiempo del festival del conejo, asi que teníamos que ir antes para hacer los arreglos, Tliltic me dejó su collar para entenderme mejor con las mediadoras. Dejamos a Tliltic y Nueve Agua con el resto porque no nos podíamos arriesgar a encontrarnos con los comepeces.

Son varios días de camino y cualquier camino es peligroso si no vienes con toda tu tribu, pero aun así es una ruta que ya conocemos y si vas con cuidado no deberíamos tener muchos problemas, hay que atravezar los cerros, una parte del mar de pasto, luego el pequeño desierto y luego adentrarnos en la zona de los lagos, esta es sin duda la zona de los comepeces, aunque fui al consejo de las niñas jaguar nunca había coincidido con los comepeces que tienen estas costumbres tan espantosas, es increíble que alguien pueda pensar así.

En fin, empezamos el camino para cruzar los cerros para evitar lo más posible el mar de pasto, dormimos el primer y el segundo sueño en los límites y salimos antes que el sol, para evitar cruzar el mar de pasto en condiciones extremas, no solo el mar de pasto es caluroso, sino que hay demasiados mosquitos, y muchos jaguares y cocodrilos. No es un camino agradable pero es la vía más rápida, el camino de los puentes comunales es más tranquilo pero es más lento, y tenemos que ahorrar unos días de camino para asegurar que nos den la audiencia.

Se nos está acabando el agua porque hace mucho calor, asi que nos tuvimos que desviar un poco para ir al charco de los sapos, nos deviamos pero el agua del charco está muy fresca, fue una buena idea, ponemos nuestros pies descalzos en el lodo y nos lamentamos que no podemos quedarnos más tiempo, tenemos que cargar agua y seguir.

No es una buena señal, ya anocheció y aun estamos en el mar de pasto, no falta mucho para llegar a los cerros que rodean al desierto pequeño, y la verdad quiero evitar dormir en otro lugar que no sean esos cerros, pero avanzar de noche en el mar de pasto es una idea aun peor.

Nos detenemos y hablamos sobre lo que tenemos que hacer, y creemos que lo más sensato es pasar la noche ahí mismo y hacer un fuego grande para ahuyentar a las bestias de la noche, es bueno saber cuándo esconderse, pero es mejor saber cuándo ser visible es la mejor estrategia.

Hicimos turnos para el primer y el segundo sueño, oímos ruidos un poco raros y nadie durmió en el primer turno, traiamos lanzas y más atlatl que de costumbre, no soltamos las lanzas y estabamos apoyadas hombro con hombro, te mentiría si te dijera que no teníamos miedo, los ruidos raros desaparecieron, pero empezamos a ver un gran bulto de plumas que se movió por reflejo cuando una chispa grande se desprendió al acomodarse la leña en nuestra hoguera, todas gritamos al unísono y de la oscuridad apareció un cuello gigantezco, era el zopilote más grande que había visto en mi vida, pero era un zopilote muy raro, su pico era enorme y no tenía alas, nunca había visto un zopilote de noche y nunca uno asi de grande. El zopilote graznó de manera horripilante en nuestra dirección y lo oímos alejarse en la noche, y obvio, nadie durmió en el segundo turno. Estabamos acostumbradas a jaguares, lobos, pumas e incluso osos en la noche, pero nunca habíamos visto algo asi. Avivamos más el fuego y no se nos ocurrió otra cosa que hecharnos a reir, seguro de los nervios.

Cuando salió el sol aun seguíamos temblando pero sabíamos que teníamos que salir del mar de pasto lo antes posible, caminamos bastante de prisa y llegamos a los cerros que rodeaban el pequeño desierto. Lo bueno del pequeño desierto es que tendríamos luna grande y nuestra visibilidad en la noche sería muy buena. Asi que decidimos dormir un rato cuando estabamos bien seguras en el cerro. Al poco rato comimos y emprendimos el camino, el pequeño desierto es un lugar con una temperatura agradable en la noche pero tenemos que tener mucho cuidado con las serpientes.

Llegamos a los límites del pequeño desierto cuando iba a amanecer y encontramos unos arboles muy buenos donde podíamos dormir, dormimos bastante tranquilas y el resto del camino transcurrió con tranquilidad.

Al llegar a los montes que crearon las niñas jaguar no perdimos tiempo y pedimos una audiencia después de enseñar el collar de Tliltic nos dijeron que ya había un emisario de los comepeces esperándonos. Hablamos con el emisario, e hicimos los acuerdos para pedir una audiencia con las niñas jaguar. Faltaba unos días para que empezara el festival del conejo asi es que decidimos esperar al resto y buscar fermentos para pasar el día.

Al cabo de unos días llegaron el resto, venían todas con máscaras para proteger a Nueve Agua y a Tliltic, nos abrazamos y esa noche festejamos porque había comida y fermento para todas.

La audiencia se celebraría en uno de los recintos pequeños de los montes, era un asunto pequeño asi que requería de un recinto pequeño.

Las asistentes a la audiencia fueron Tliltic, Nueve Agua y 5 flor, una de nuestras mayores que es muy buena hablando en público. Había otros tres representantes por parte de los comepeces, el resto teníamos que estar ahi paradas afuera de la audiencia haciendo presión para que los comepeces no se quisieran pasar de listos. La audiencia se alargó toda la noche hasta que empezó el día. Yo no tengo la paciencia para estar tanto tiempo en un mismo lugar sin hacer nada, asi que acordamos una pequeña tregua con los comepeces para jugar juego de pelota con varias personas de otros grupos, no sabía que se podía jugar durante las audiencias, pero por lo visto a todes les aburre tanto este tipo de procesos que es común que la gente se escape a jugar en una colima que está cerca de los recintos de audiencias.

Durante el descanso le conté a los comepeces nuestro encuentro con el zopilote gigante y nadie nos crelló, menos una vieja que vino de la zona más lejana de la dirección azul, me dijo que era un pajaro del trueno, que tuvimos mucha suerte de no haberlo encontrado de día porque sino nos hubiera arrancado los brazos.

Volvimos a nuestros puestos y afortunadamente poco tiempo después terminó la audiencia. La representante de las niñas jaguares declaró que habría juicio, ahora tocaba decidir qué tipo de juicio sería, en su arrogancia los comepeces dejaron a Tliltic elegir, ella dijo que un duelo con honda. Asi que eso fue lo que se decidió Nueve Agua y Tliltic se enfrentarán en un duelo de honda con dos comepeces, la reglas son sencillas, un disparo por turno a una distancia de 50 pasos. Fue una buena elección por parte de Tliltic aun asi estabamos nerviosas. La ceremonia del juicio empezó poco después, las participantes del juicio fueron a un temazcal, las adornaron con flores y Nueve Agua tocó su flauta de camino al juicio, la escena era preciosa, el cielo azul contrastaba con la explanada y los montes que formaban parte del complejo, las cuatro personas llenas de flores caminando, hubo un silencio extraño en el que solo se escuchaba la flauta de Nueve Agua, la gente empezó a vibrar y el silencio creó una energia que solo la he visto en una tormenta.

Tliltic y Nueve Agua se pusieron de un lado del patio de juicios, al otro lado los dos comepeces, dos hombres corpulentos y con cara de pocos amigos, se les veía confiados, pero si hubieran visto como usan las hondas Tliltic y Nueve Agua no estarían tan confiados. Tliltic y Nueve Agua estaban muy concentradas el suelo ya estaba manchado con la sangre de los juicios anteriores y todos sabian qué era lo que iba a suceder, 4 personas entraron caminando a esa explanada, pero no saldrán 4 caminando.

Del centro del publico salió una de las niñas jaguar y se dirigió al público, era un idiomas de ceremonias con el que no estoy muy familiarizada, la gente gritó al unizono cuando la niña guardó silencio, cuando la niña salió de la explanada el silencio volvió a ocupar cada rincon de ese espacio.

Uno de los comepeces gritó fuertemente, hizo girar su honda haciendo un sonido muy muy fuerte, gritó y se escuchó un relámpago, el proyectil salió fuertemente en dirección de Tliltic, e impactó justo a la altura de su ojo izquierdo, se oyó un grito y Tliltic calló al suelo mientras se retorcía. Luego fue el turno de Nueve Agua, cuando hizo girar su honda el sonido no fue igual de poderoso pero la velocidad que alcanzó su proyectil fue enorme, la gran piedra que había escogido en el camino pasó en medio de los comepeces. Ambos rieron, y el resto de nuestra tribu aspiro fuertemente. Este era el final, nadie podía intervenir, intervenir era una condena para toda la tribu. El otro comepez no perdió tiempo e hizo girar su honda con mucha velocidad, el proyectil salió disparado y por poco evitó la oreja de Nueve Agua que permaneció inmóvil. Tliltic intentó incorporarse pero el dolor le impedían poder hacerlo, Nueve Agua extendió su mano en un gesto que ellas dos comprendieron. Cerró sus ojos e hizo girar su honda el proyectil salió en dirección precisa hacia uno de los comepeces y esta vez fue muy certera, el comepez calló fulminado al suelo. Nuestra tribu no pudo contener el grito que fue secundado por el resto de las asistentes. La niña jaguar levantó sus manos y se volvió a hacer el silencio. El comepez que quedaba de pie giró su honda, dió una vuelta y un salto, otro trueno sonó, la letal piedra falló de nuevo. Nueve Agua gritó entre lágrimas, no podía contener su emoción. Preparó su piedra e hizo girar su honda nuevamente, el proyectil impactó en la mano del comepez quien dejó escapar un grito grande. Intentó cambiar de mano para su siguiente turno pero fue imposible, la piedra salió disparada hacia atrás y con poca fuerza. Nueve Agua preparó su ultima piedra e hizo un gesto muy delicado y un relampago volvió a sonar, el proyectil volvió a impactar en el comepez que aun seguía de pie, calló al suelo en dolor. Nueve Agua grito de nuevo y abrazó a Tliltic, no había mucho que hacer, esa noche le dimos los mejores cuidados pero dejó este plano al salir el sol del día siguiente. La niña jaguar volvió a ocupar el centro y convocó a otro representante de los comepeces se acercó a Nueve Agua para regalarle otro collar, un simbolo de que habían hecho las paces y que el equilibrio estaba recuperado. Toda la tribu nos acercamos a Nueve Agua e intentamos ayudar a Tliltic.

Una de las ultimas cosas que pude hablar con Tliltic era que ese no era su nombre real, ese era el nombre que le habían dado en la tribu de los comepeces, su nombre antes era Busí, que significa oso en su lengua natal. Era triste ver que no podriamos besarnos, era triste saber que no podría escuchar su canto, pero ahora formaría parte de nuestra otra familia, como Siete Venado. Al día siguiente aprovechamos para festejar a Busí, teníamos que llevarla de vuelta para los preparativos de su cuerpo, pero era indispensable festejar, comer y festejar que ahora Busí estaría en el viento siempre.

Pie de página

Las niñas jaguar son personas con síndrome de down, no sabía cómo ponerlo de manera orgánica en el relato, pero hago la nota aclaratoria en el pie de página. Esto está basado en especulaciones antropológicas de que las personas con neurodivergencias eran figuras mediadoras, reiligiosas o chamanicas en sus comunidades.

Expertos aun debaten sobre el papel de las personas con neurodivergencias en las sociedades a lo largo de nuestra historia, lo que queda claro es que es un tema con muchos matices y que ha sido muy variado.