Laboratorio Pachapunk 002 Colmena Keniana
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Permapicultura
Hace algunos años, en un encuentro de semillas en Merlo San Luis, escuché por primera vez sobre permapicultura. Fué durante una charla ofrecida por un apicultor “convertido” de la zona completamente fascinado por sus virtudes.
Hasta ese momento mi interés por la apicultura era nulo. Muy cara, muy compleja, muy abusona, muy dependiente de insumos y herramientas industriales; sin embargo la permapicultura parecía resolver buena parte de mis peros.Otro agujero de conejo se habriría ante mi.
Pasé los años siguientes investigando y aprendiendo sobre el asunto; lo suficiente como para desencantarme un poco pero también como para apropiarme del recurso y, como es habitual en mi, conjurar un pastiche propio que me cerrara.
Simplificar más
Al profundizar un poco empezaron a aparecer, a mi criterio, algunas contradicciones. Resultó que la intervención en la colmena era mayor de lo que el marketing prometía, que la colmena propuesta había que encargarla a un carpintero y que el manejo todavía incluía traje, humo y fuerza para levantar cajones de 20kg.
Para mi concepto de solución sustentable, todo esto implicaba volver casi a foja cero con la diferencia de que ya estaba demasiado interesade para abandonar.
Fué entonces que me topé con la colmena keniana y todo encajó a la perfección. Si combinamos su diseño simple y replicable, sus cuadros livianos y el hecho de poder acceder a la reserva sin molestar al núcleo con la cosecha nocturna y la colonización voluntaria propuestas en la permapicultura el resultado es una práctica respetuosa, económica, sustentable e inclusiva.
La colmena keniana
Origen
La colmena keniana como la conocemos a través de internet es una sistematización basada en prácticas ansestrales. Resume en su sensillo diseño la sabiduría popular adquirida durante siglos de práctica sustentable.
Suele incluirse en catálogos de “tecnologías apropiadas” que los gringos insisten en recomendar para los países subdesarrollados. Al parecer diseñar soluciones radicalmente más estúpidas y menos sustentables es algo que la gente está obligada a hacer en el norte global.
Un refugio deseable
El principio es, como era de esperarse, bastante simple. Se trata de brindar un espacio deseable del tamaño adecuado para que los enjambres que naturalmente salen todas las primaveras en busca de un buén lugar en que construir su nuevo hogar lo elijan.
La experiencia ha demostrado que un cajón de alrededor de 1m de largo con algo de cera en el primer cuadro, a modo de invitación, basta.
Algo que aprendí leyendo sobre permapicultura es que los enjambres solían anidar en árboles ahuecados por impactos de rayos y que, dada la desforestación brutal que es firma del antropoceno, cada vez se les dificulta más encontrar espacios adecuados.
Puedo confirmar que en nuestro paraje al menos, entre fines de agosto y principios de septiembre, abundan les vecines que suplican por un apicultor que les libere de un enjambre enorme que intenta habitar el más inconveniente de los rincones.
Cuadros
A diferencia de las colmenas comerciales, en la colmena keniana no se utilizan cuadros prefabricados ni cera estampada. Basta con brindar el borde superior del que quienes llevan millones de años construyendo panales colgaran su obra.
Sólo debemos tener la precaución de que ese borde superior sea del ancho preferido por las abejas en la naturaleza, alrededor de 3,25cm. Esto garantizará que podamos retirar cuadros individuales para la cosecha manipulando un panal por vez.
Inclinación
Las paredes laterales forman un ángulo de 120° con el piso. Esto cumple una doble función. Por un lado permite que los panales tengan su forma ovoide natural sin que las abejas los pegen a los laterales y por otro los ángulos abiertos resultan más higiénicos previniendo plagas como la barroa.
Piquera o entrada
El debate sobre cuántas piqueras ha de tener y su ubicación parece no tener fin. En general quienes vienen de prácticas más intervencionistas prefieren ubicar una piquera en el centro y trabajan con separadores de reina y esas cuestiones. Hay quienes dicen que debe ir al este y cerca del piso para evitar pérdida de calor, otres al este y arriba para que ventile el exceso de humedad.
Yo he elegido decantarme por la opción más simple, evitar poner el primer cuadro al este lo cual deja abertura suficiente para que las abejas circulen sin demoras, favorece la ventilación y garantiza que el núcleo que jamás tocaré está en ese extremo. De esta manera la cosecha consiste en ir retirando los panales de reserva desde el extremo oeste sin tocar del 10 hacia el este.
Tratar la madera
Dado que es un mueble de madera que permanecerá a la intemperie, es recomendable hacerle algún tipo de tratamiento para prevenir su deterioro. La pregunta que surge es qué tratamiento es lo suficientemente natural e inocuo para evitar perjudicar a nuestras amigas o incluso disuadirlas de ocupar nuestra colmena.
Habiendo tomado nota de que los enjambres prefieren árboles cuyo centro se ha quemado y atendiendo a mi compulsión por practicar Shou-Sugi-Ban a toda madera que toco he optado por carbonizar levemente la madera tanto por dentro como por fuera. Es una práctica económica que no requiere mantenimiento y aporta todas las bondades del carbón vegetal (regulación de humedad, purificación de aire, disuade a hongos e insectos que afectan la madera).
La combinación
El resultado es una apicultura económica, sustentable, respetuosa de las abejas y fuertemente apoyada en el hacer nada.
El refugio
En pocas horas, utilizando herramientas manuales construimos un espacio adecuado y duradero que brindará refugio a un enjambre que lo ocupará por voluntad propia.
Hacer nada
Lo siguiente que debemos hacer es nada durante un año mientras el enjambre se consolida y produce el superabit necesario para compartirnos cuándo sea el momento apropiado.
Cosecha
Sólo cuando el año haya transcurrido, con la abundante primavera por delante, trabajaremos algunas horas en una noche oscura utilizando una luz roja, un balde y un cuchillo para cosechar parte de la reserva.
Naturalmente las abejas producen miel “de sobra” como prevención para momentos de escacés o dificultad para cosechar polen principalmente durante el invierno.
La luz roja se encuentra fuera del espectro visible para las abejas, esto evita confrontaciones que hacen necesario el uso de traje y humo y que siempre tienen un saldo en vidas para el enjambre.
(no tán) Procesado
Al no contar con cuadros y cera estampada, nos encontramos con la “desventaja” de no necesitar/poder centrifugar los panales.
Lo que haremos es machacar los panales y dejarlos escurrir toda la noche. Luego limpiaremos la cera en una holla con agua tibia. Al finalizar nuestra tarea contaremos con cera, miel y agua con miel que se puede beber fresca o fermentarla para hacer deliciosa hidromiel.
Volver a hacer nada
Nuestra siguiente tarea será retornar a hacer nada hasta la próxima cosecha el siguiente año.