28/02/2025
♪ Nubes Negras – La Maravillosa Orquesta del Alcohol ♪
ˣ Angustia ˣ
Voy con 10 en el coche. Conduzco yo. Voy que me caigo de sueño.
Después de un buen rato conduciendo, nos paramos en una gasolinera, y me quedo dormido.
Ella intenta despertarme, pero pareciera que estoy bajo los efectos de algún sedante.
No consigo abrir los ojos, y entro y salgo constantemente en la inconsciencia.
Cuando por fin soy capaz de quitarme el peso del sueño, salgo del coche con Turko, y me dirijo a la caseta que hay sobre ese monte, para que lo laven.
Cuando vuelvo de hablar por teléfono, 30 me dice que Turko se ha soltado y ha echado a correr hacia los árboles.
Grito algo, y voy corriendo hacia el coche, para buscarlo.
Estoy en alguna carretera entre montes asturianos.
Voy corriendo mucho, por el retrovisor veo que voy levantando una enorme cantidad de tierra.
Otro coche que viene en dirección contraria me hace salirme de la carretera, y derrapo en un apartadero.
Me bajo, y empiezo a gritar su nombre. Lo mismo da que lo hiciera a 10 kilómetros de allí.
No vi por dónde se fue, hace ya horas que no tengo ni idea de dónde puede estar. Pero sigo gritando su nombre. Lo mismo da que me pusiera a rezar.
Grito, y lloro.
me despierto llorando, y vuelvo a soñar
Sigo corriendo por caminos bajo bóvedas verdes y frondosas.
Sigo sin encontrarle.
Y sigo gritando su nombre. Y llorando.
Al llegar a la puerta de la protectora creo que ha cambiado mi suerte.
Cuando entro, veo que vuelve a cambiar.
Es una tienda de regalos de un balneario.
Siento un tremendo asco hacia la gente que está comprando.
Empiezan a darme consejos new age sobre alguna mierda, y poco les importa que haya perdido a Turko.
Salgo de allí apartando de un empujón a una pareja de peperos. Y sigo corriendo. Y sigo gritando. Y sigo llorando.
Veo una sombra que se mueve, y corro hacia ella.
Resulta ser un gato enorme de un refugio.
Empiezo a dar vueltas por el terreno, y termino encontrando a la que lo lleva.
Saca una tablet, y empieza a mirar una aplicación con un radar y unos números.
Me dice que no tiene avisos de que lo hayan visto, y que, teniendo en cuenta el tiempo que hace que ha desaparecido, debería ir haciéndome a la idea de que ya está muerto.
me despierto llorando, y vuelvo a soñar
Entro en el pantano, y el agua solo me cubre hasta las rodillas, así que puedo seguir andando.
Después de un rato me encuentro a P. y a unas amigas argentinas. Están tomando té una plataforma. Me comenta que el cocodrilo está tranquilo, nos despedimos y sigo hacia la otra orilla.
Cojo el camino de tierra que hay al otro lado, y empiezo a subir el camino que lleva hasta la cerca.
Los tigres, leones y hienas me miran al pasar, curiosos.
Cuando alcanzo la cima, veo que el panel solar de la casa se ha caído encima del jeep de la guardabosques.
Empezamos a hablar y me dice que ahora está muy liada, y señala con el pulgar hacia atrás al oso que está retozando encima de la enorme mesa de madera de la terraza.
Uno de sus hijos me dice que él me puede ayudar.
Saca un pequeño mando de garaje del bolsillo, y consigue apagar todo el sonido del bosque con una pulsación.